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Centro de Biología Molecular Severo Ochoa busca nuevas dianas terapéuticas para prevenir el Covid

El Centro de Biología Molecular Severo Ochoa, mixto del CSIC y la Universidad Autónoma de Madrid y que está dirigido por la bióloga molecular Lourdes Ruiz, está actualmente buscando nuevas dianas terapéuticas para prevenir los efectos del Covid-19, la enfermedad que origina el coronavirus.

Además, tal y como ha informado Ruiz, se está estudiando desde el papel de las células senescentes o envejecidas en el desarrollo de la covid-19, a biomarcadores para determinar el riesgo de la enfermedad, pasando por un proyecto para caracterizar la respuesta inmunológica al SARS-CoV-2, que ayudará a analizar el impacto de la pandemia en España y a estimar la vulnerabilidad de la población frente a nuevas oleadas de infecciones.

También se investiga la actividad antiviral de ARN no codificantes inmunomoduladores y de compuestos dirigidos contra dianas celulares frente a coronavirus humanos. Además, se analiza el potencial terapéutico del fármaco metformina en la fibrosis pulmonar provocada por la covid-19, se trabaja en la búsqueda de nuevas dianas terapéuticas para prevenir tanto el edema pulmonar como las alteraciones del endotelio pulmonar que causa la tormenta de citoquinas provocada por el SARS-CoV-2, y otro proyecto aborda la generación de anticuerpos humanos terapéuticos contra el SARS-CoV-2 mediante estrategias in silico e in vitro.

Por otra parte, la experta ha destacado que el grupo que lidera Balbino Alarcón ha desarrollado un test serológico para determinar la presencia de anticuerpos. Este sistema ofrece una fiabilidad mayor que un test ELISA, que es el que se suele emplear para estas mediciones. Para su detección tan solo se necesita un par de gotas de sangre, por lo que con un kit muy sencillo cualquier persona podría tomar una muestra de sangre de un capilar para su análisis.

Así, y en 24 horas, un plazo que los científicos esperan acortar en los próximos meses, se obtiene el resultado mediante citometría de flujo, una tecnología biofísica basada en el uso de luz láser. Este método de diagnóstico se pretende emplear con otro fin desde principios del año que viene: detectar la respuesta humoral en personas vacunadas contra la Covid-19.

Otro equipo, el de Luis Blanco, ha desarrollado un test de detección que usa una variante de la ADN polimerasa de phi29, una patente del propio Blanco y Margarita Salas, para detectar el SARS-CoV-2 de manera rápida, sencilla y fiable. Se trata de un proyecto que está “muy avanzado” y que podría comercializarse pronto.

Por otra parte, Ruiz ha informado de que gracias al CSIC han podido adaptar dos de sus instalaciones. Por un lado, el laboratorio de bioseguridad P3, el cual se ha preparado para poder trabajar con coronavirus respiratorios como el SARS-CoV-2. “Ya está funcionando y varios grupos están preparados para trabajar con la cepa infectiva del coronavirus que proporcionará el grupo de Luis Enjuanes, del Centro Nacional de Biotecnología (CNB-CSIC), para ensayar, por ejemplo, antivirales y diferentes estrategias de detección del virus”, ha detallado.

Uno de los objetivos principales es trabajar en estrecha colaboración con el CNB-CSIC y otros centros del CSIC para ofrecer apoyo a los proyectos de investigación que se están desarrollando sobre covid-19, así como para potenciales usos futuros con otros agentes infecciosos. También se está adaptando una parte del animalario como laboratorio NCB-3 para ratones.

“Esperamos que esta zona esté lista en los próximos meses. Será la única instalación de este tipo en el CSIC en la que se pueda trabajar con animales infectados con coronavirus y estará disponible para otros centros de la institución que lo necesiten”, ha argumentado Ruiz.