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Cómo elegir un buen jamón ibérico sin verlo por dentro

El jamón ibérico es sin duda uno de los grandes productos de nuestra gastronomía. si atendemos a los datos de la Asociación Interprofesional del Cerdo Ibérico (Asici) de media todos los años se compran unos seis millones de jamones y de paletillas. La tendencia en el consumo del jamón ibérico avanza al alza y se incrementa más en las fechas navideñas.

Sin embargo, a los consumidores a veces nos dan gato por liebre porque no sabemos elegir, os damos unas cuantas claves para que acertéis a la hora de comprar vuestro jamón ibérico.

El etiquetado del jamón ibérico

Hoy en día es obligatorio que todos los jamones lleven un etiquetado en el que figure su raza y el tipo de alimentación que han recibido. El jamón en realidad no es más que la pierna del cerdo que ha sido curada con sal. Sin embargo, para que sean considerados “jamón serrano” tienen que pasar por un periodo de 7 meses de curación. Para que un jamón pueda ser etiquetado como ibérico, la raza por excelencia, tiene que haber pasado por un proceso de 20 meses de curación.

En España se disponen de unas 3,5 millones de hectáreas de dehesa que tienen una capacidad aproximada de producir 2.800.000 jamones ibéricos, desde la entrada en vigor de la ley del etiquetado el jamón en el año 2016.