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sábado, 22 enero 2022 23:01

Alcohol, tabaco, fiestas… Los futbolistas menos comprometidos

La historia ha mostrado a través de diferentes rostros cómo el alcohol, el tabaco y las fiestas han acabado o afectado fuertemente la carrera de muchos futbolistas de la élite, quienes todavía tenía bastante por enseñar.

En este sentido, se podría decir que grandes jugadores del balompié mundial, los cuales tocaban el Olimpo en varios de sus encuentros gracias a la calidad y habilidad que tenían con la esférica, dejaron mucho qué pensar por sus bochornosos espectáculos nocturnos. En algunos casos, habían futbolistas famosos que constantemente demostraban que esta disciplina era su mejor amiga, pero también que la fiesta y el alcohol jugaban este tan importante partido como su peor enemigo.

Es por ello, que les presentaremos una lista con los nombres de las estrellas de este deporte que terminaron siendo superados por la falta de compromiso y se convirtieron en los más fiesteros de la historia.

George Best

Futbolistas

George Best fue un jugador norirlandés que brilló por nueve años con el Manchester United de la Premier League de Inglaterra. A sus 19 años, fue considerado como uno de los futbolistas estrellas en ascenso de esa liga y, a su vez, es recordado por todos los hinchas como uno de los principales pilares del club en la obtención de su primera Champions League.

Sin embargo, el alcohol, la fiesta y las mujeres terminaron siendo su perdición. Tanto así, que a sus 26 años se retiró de la institución con la que tuvo los mejores momentos de su vida. «Nunca más volveré a jugar para el United», dijo George Best después que el equipo lo sancionó con dos semanas sin empleo ni sueldo por haberse ausentado a los entrenamientos.

«Gasté un montón de dinero en coches, mujeres y alcohol. El resto, simplemente lo malgasté. En 1969 dejé las mujeres y la bebida. Fueron los peores 20 minutos de mi vida», mencionó el jugador en una entrevista. Además, reveló que él tenía un serio problema con el mundo nocturno.

«Cada vez que entro en un bar, hay 70 personas que quieren invitarme a beber y yo no sé decir que no», afirmó el hombre que mucho tiempo después murió tras sufrir una recaída por una infección de pulmón.