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Trapero no se puso a disposición del juez ante posibles detenciones por la DUI porque pensó que no se declararía la independencia

El plan de detención de Carles Puigdemont fue la guinda con la que finalizó este martes el interrogatorio de la Fiscalía al exmayor de los Mossos Josep Lluís Trapero. A la pregunta de por qué no se puso a disposición del juez ante las posibles detenciones que podría desencadenar la declaración unilateral de independencia (DUI), el acusado dijo que pensó que ese paso no se llegaría a dar nunca.

Trapero ya comentó en su declaración como testigo ante el Tribunal Supremo durante el juicio del ‘procés’ que tenía preparado un plan de detención para el presidente de la Generalitat y sus consellers en caso de una declaración unilateral de independencia, pero no lo entregó.

En esta segunda sesión del juicio contra la cúpula de los Mossos, el fiscal Miguel Ángel Carballo le preguntó dónde está ese plan de detención y por qué no se puso a disposición de la autoridad judicial. El Ministerio Público asegura que sólo consta un correo del día 25 de octubre escrito por Trapero con unas instrucciones al comisario Ferrán López para afrontar esa situación.

Trapero aseguró que puso a los Mossos a disposición de la autoridad judicial inmediatamente después de la Declaración Unilateral de Independia (DUI) y dijo que no lo hizo antes porque pensó que el Govern no iba a llegar a declarar la independencia de Cataluña. Tampoco este martes ha dado los detalles del plan.

Carballo insistió: “¿Existe algún documento que sustente el plan de detención de Puigdemont?”, a lo que Trapero le respondió que no sabe “si es muy relevante detallar al TSJ y al fiscal si hay un helicóptero y dónde. Yo les llamé para informarles porque no sabíamos bien, bien que era esto, si era prevaricación o qué era. Al cabo de unos minutos me vuelve a llamar (el fiscal) y me dice que si he valorado ponerme a disposición de la Delegación del Gobierno y le dije que si se aplicaba el 155 habría una autoridad donde ponerse a disposición”.

Previamente, el fiscal puso en duda que las órdenes dadas a los Mossos durante el 1-O estuvieran destinadas a colaborar con la Policía Nacional o la Guardia Civil en cualquier intervención pública en los centros de votación.

Pese a la evidencia de que los binomios de Mossos apenas actuaron, Trapero insistió en que “regular el tráfico, atender a los heridos y facilitar la salida de los convoys también es dar apoyo”, sobre todo teniendo en cuenta que esas parejas de agentes no tenían material ni formación para otro tipo de intervención. Además, criticó, la actuación de la Guardia Civil “no era acordada” y en la mayor parte los casos “nos sorprendió”.

Según explicó el acusado se cerraron los centros en los que “era más fácil” intervenir, pero en muchos otros no pudieron actuar. “Una cosa es no poder y la otra no querer, señoría”, dijo Trapero al fiscal.

Preguntado por qué los Mossos llegaron a un acuerdo para recoger urnas y votos en varios colegios, Trapero dijo que “el referéndum era ilegal pero se recogieron los votos. La orden era capturar las urnas y los votos. Tengo plena confianza en los mandos de los Mossos y si en algún momento esas urnas se recogieron de esa manera perversa no es así. Los Mossos no tenemos mirada perversa, cumplimos la ley”.

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