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Un preso de 48 años, Pablo Antonio R.R., se fugó el lunes de los calabozos de la Ciudad de la Justicia de Valencia utilizando tan solo unos cordones y empleando un tiempo récord de solo tres minutos.

El detenido, anteriormente bajo custodia por delitos relacionados con la salud pública, abusos sexuales, robos con violencia y malos tratos, cumplía una condena de cuatro meses en la cárcel de Picassent (valencia) por el incumplimiento de un orden de alejamiento que tenía contra su expareja. El preso habría terminado de cumplir su condena el próximo mes de noviembre.

El reo fue trasladado por la Guardia Civil a los citados juzgados para la celebración de una vista oral relacionada con delitos anteriores. A las once y media de la mañana los agentes encargados de custodiar a los presos se dieron cuenta de que no estaba en el calabozo, informa ‘ABC’.

Según consta en el atestado policial, Pablo Antonio R.R. había utilizado los cordones de sus zapatillas para hacer un lazo con el que logró deslizar el pestillo del calabozo, tal y como explicó un preso que permanecía en el mismo recinto que el fugado.

Una vez fuera de la celda, el reo empleó 3 minutos en abandonar las dependencias judiciales: desde los calabozos accedió a la planta baja y desde allí salió por la puerta principal, tal y como quedó registrado en las cámaras de seguridad.

La Policía Nacional mantiene activado un operativo para localizar al preso, en el participan también agentes de la Guardia Civil y de la Policía Autonómica.