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Inés, una niña de 11 años de edad con retraso madurativo, ha visto frustrado su deseo de disfrutar del campamento de inglés al que se había apuntado en Aldeaduero (Salamanca), por las presuntas quejas de los padres de las niñas con las que compartía habitación. Los padres van a denunciar a los organizadores por un delito de discriminación.

La pequeña que lleva tres años acudiendo a campamentos de verano, pese a que tiene una discapacidad del 33% que no le impide ser totalmente autónoma, se mostró muy apenada al saber que tenía que abandonar la aventura. Según publica ‘La Razón‘,  preguntó desolada si ella era la culpable: “¿Papá, es culpa mía que me echasen?”.

En declaraciones al diario, el padre de la pequeña, José, ha contado cómo desde la organización les propusieron dos opciones: o instalar a su hija una habitación con un monitor, o abandonar el campamento, por lo que decidieron ir a recogerla ya que creen plenamente “en la integración”. Denuncian como poco creíbles las excusas presentadas desde la organización de ‘Pueblo Inglés’ que lo achacan a las presuntas quejas de los padres y a que no tenía suficiente nivel de inglés.

“Nos dijeron que no tenía suficiente nivel de inglés, cuando para ir al campamento no le hicieron ninguna prueba. También que necesitaba un monitor las 24 horas y eso no es cierto. Por eso, lo de las madres de las compañeras me parece una excusa más del centro”, asegura el padre.

Según su relato, la madre de Inés había advertido a los responsables del campamento de la discapacidad de la niña sin que les pusieran ni un “pero” y había pedido explícitamente que no se lo contasen “ni de broma” al resto de los niños para que no la estigmatizasen. Sin embargo, la monitora sí lo hizo para que lo tuvieran en cuenta si la tenían que ayudar.

Tras la nefasta experiencia, los padres han asegurado que van a denunciar al campamento por un delito de discriminación social.

Frente a las quejas de los progenitores, los responsables de ‘Pueblo Inglés’ han negado en un comunicado las acusaciones de discriminación y aseguran que han “tenido muchos niños con discapacidad” y que nunca han tenido ningún problema, pero insisten en la idea de que la niña, “necesitaba atención especial”, por lo que se les ofreció una monitora dedicada a ella en exclusiva de manera gratuita y la familia no aceptó esta solución.