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La polémica deportiva del fin de semana fue la decisión de suspender el partido que estaban disputando en Vallecas el Rayo Vallecano frente al Albacete.

El encuentro se canceló en el descanso ante los gritos de la afición rayista llamando al jugador del Albacete Roman Zozulya “¡puto nazi!”.

El alcalde de Madrid, José Luis Martínez Almeida ha condenado los hechos asegurando que “desgraciadamente hay una parte de la afición del Rayo que tiene unos comportamientos absolutamente intolerantes y radicales, siempre bajo la máscara de que ellos lo que pretenden es garantizar la diversidad y la convivencia y, precisamente, lo que hacen es lo contrario”.

Sin embargo otros dirigentes políticos han criticado la decisión de suspender el partido. El portavoz de ERC en el Congreso, Gabriel Rufián, recordaba que muchos otros futbolistas han sido insultados y nunca se ha suspendido un partido.

En la misma línea se mostraba el diputado de Mas País Íñigo Errejón.