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La ex pareja de Verónica, la trabajadora de Iveco que se suicidó tras viralizarse su vídeo sexual entre los trabajadores de la compañía, se ha entregado en el cuartel de la guardia Civil de Mejorada del Campo. Finalmente ha quedado en libertad sin cargos.

Un juez había abierto una investigación para esclarecer las circunstancias que rodearon el suicidio.

El autor del envío y los destinatarios se encuentran en el centro de las miradas y podrían enfrentarse a un delito contra la intimidad castigado con hasta cuatro años de cárcel.

La víctima, de 32 años de edad, estaba casada y era madre de dos hijos, y la grabación se remonta a cinco años atrás, cuando mantenía relación con un compañero de trabajo.

Según publica ‘La Razón‘, en el vídeo aparece sola y aunque se han barajado distintas hipótesis sobre cómo se puso en circulación, los agentes tratan de averiguar si fue el ‘ex’ quien comenzó a distribuirlo a modo de venganza ante una negativa de ella a retomar una relación, lo que sería un delito de amenazas o chantaje; o si lo hizo “simplemente” con la intención de ridiculizarla.

Según fuentes sindicales citadas por ‘El Mundo‘, el pasado lunes una veintena de personas lo recibieron y en menos de un día había sido reenviado a 200 personas. Verónica trató de parar sin éxito ‘la bola’ y el viernes, cuando lo recibió su marido sufrió un ataque de ansiedad. Aquella tarde hubo una fuerte discusión en casa del matrimonio y el sábado sus compañeros conocieron que se había quitado la vida en Alcalá de Henares.

En declaraciones a ‘Espejo Público’, una trabajadora de la misma compañía ha revelado que no era la primera vez que Verónica era víctima de este vídeo, ya que años atrás se puso en circulación y ella lo pasó mal. Pero no se quedó ahí, “el problema no solo derivó en que había grabado el vídeo” sino que desató la rumorología. Prácticamente toda la plantilla tenía acceso al vídeo, se acercaban a identificarla y había continuos comentarios de que había enrollado con otro compañero”.

Eso sí, la compañera, que se ha mantenido en el anonimato, ha querido subrayar que Verónica sí contó con el apoyo de muchos compañeros: “Hay gente que la apoyó y estuvo a su lado, no todos los trabajadores son iguales, hay gente que no ha querido ver el vídeo”.

 

El artículo 197 del Código Penal prohíbe la difusión de  documentos que vulneran el derecho a la intimidad.