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El candidato de Unidas Podemos a la Presidencia del Gobierno, Pablo Iglesias, se tomó este viernes con humor la razón con la que el del PSOE, Pedro Sánchez, justificó ayer su desliz al poner en duda la autonomía del Ministerio Fiscal tras las protestas de éste. “Cuando uno no duerme bien, se cansa y acaba con la separación de poderes”

En el último mitin de la campaña antes del cierre esta noche en Ifema, que se celebró en el Centro Cultural Santa Brígida de Toledo ante un centenar de espectadores, Iglesias se refirió a la rectificación que hizo ayer el presidente del Gobierno en funciones a su afirmación del día anterior de que el Ejecutivo controla a la Fiscalía y eso le permitirá cumplir su promesa de traer a España al expresidente de la Generalitat de Catalunya Carles Puigdemont. Una afirmación que hizo en una entrevista en Rne y que ayer atribuyó al cansancio de la campaña.

“Ahora entiendo lo de que no dormía bien”, ironizó el líder de Podemos recuperando otra frase de Sánchez en otra entrevista, la de que “no dormiría bien” si tuviera ministros de Unidas Podemos enel Gobierno. “Cuando uno no duerme bien, se cansa y acaba con la separación de poderes”.

Por lo demás, Iglesias insistió en que del Pedro Sánchez que ganó las primarias del PSOE en 2017 con un discurso de izquierdas “no queda absolutamente nada”, y por ello dijo confiar en que mucha gente dirá que no le vuelven a engañar y volverá a votar a Unidas Podemos.

De nuevo, enumeró los “mensajes de seducción a la derecha” y de aviso de reubicación ideológica a su propio partido que a su juicio lanzó Sánchez en el debate del lunes, tanto respecto al conflicto nacionalista catalán amenazando con recuperar el delito de convocatoria electoral de referéndum y repatriar a Puigdemont como en el ámbito económico con el anuncio de que la ministra de Economía, Nadia Calviño, será su vicepresidenta. “No tiene precedente en la historia de la comunicación política utilizar un debate electoral para nombrar vicepresidenta”, apostilló.

Debido a ese anuncio, sostuvo, anoche la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, a quien considera una persona de izquierdas, “estaba incomodísima” en el debate de ‘laSexta’ y “no sonaba igual que Pedro Sánchez” en el debate de candidatos. Incluso, llegó a contestar a la portavoz de Unidas Podemos, Irene Montero, que apoyaba un recargo en el Impuesto de Sociedades a los bancos. “Pero Sánchez no nombró a Montero vicepresidenta, nombró a Calviño”, recordó Iglesias, quien avisó de que Montero “va a tener que convencer a Calviño y a Pedro Sánchez” de la necesidad de ese recargo “y va a ser muy difícil”.

POLÍTICA FRENTE A ECONOMÍA

Iglesias también quiso rescatar del debate de anoche que Irene Montero fue la única que contestó a la representante de Vox, Rocío Monasterio, cuando defendió que la política ha de intervenir lo menos posible en la economía. “Si la economía es la ley del más fuerte, ¿para qué estamos los políticos?”, refrendó Iglesias, que estableció que “la democracia es ponerle límites a la economía”, entre otras cosas “para aplicar la Constitución” y sus derechos sociales, y “construir instituciones que reequilibren situaciones que son injustas” y con las que “la mayoría ponga límites a los privilegios de una minoría”.

Por esa defensa de la democracia, Iglesias dijo confiar en que mucha gente votará a Unidas Podemos, y seguirá haciéndolo después de que entre en un Ejecutivo de coalición, en el que, prometió, traducirán cada voto que reciban en “responsabilidades de gobierno que la gente va a notar desde el primer día”. Poniéndose en el papel de un votante cualquiera, hizo como que reflexionaba: “El único voto que va a cuidar de mi familia va a ser el de Unidas Podemos aunque no soporte a Pablo Iglesias”.

Antes del acto, Iglesias se dirigió a los asistentes que se quedaron fuera y aseguró que Unidas Podemos está haciendo “un muy buen fin de campaña”, que tendrá mejor resultado que en las elecciones de abril y hasta “recuperar la representación en Castilla-La Mancha”.

La cabeza de lista por Toledo, Teresa Arévalo, repitió el relato de la negociación que nunca quiso el PSOE porque los poderes económicos no quieren a Unidas Podemos en el Gobierno, y el consuelo de que “las cosas importantes nunca salen a la primera”, como la moción de censura contra el expresidente Mariano Rajoy. “Las cosas difíciles al final salen y las muchas al final siempre ganamos”, concluyó.

Con un buen resultado el 10-N, insistió, a Pedro Sánchez “no le va a quedar otra” que hacer un Gobierno de coalición y sólo así habrá un transporte ferroviario en Toledo y se evitará que el río Tajo se siga muriendo y que los jóvenes dejen de abandonar sus pueblos, porque se impondrá un precio mínimo a los productos agrarios.

Arévalo también se comprometió a sacar del Alcázar de Toledo a los “asesinos de la democracia”, los generales Juan Moscardó y Gonzalo Milans del Bosch, y advirtió de que en esta circunscripción Unidas Podemos se está jugando el escaño precisamente con Vox.

El número dos de la lista por Toledo, Daniel Velasco, habló de su pueblo, Torrijos, del que ha tenido que marcharse sus amigos por falta de trabajo, por donde la matrona sólo pasa dos veces por semana y al que conecta con Toledo un tren que llega tarde siete de cada diez veces, que tarda 45 minutos más que hace cinco años y que no sabe si funcionará dentro de otros cinco. El techo de la estación de Torrijos, añadió, se le cayó encima a un trabajador. Lamentó que tiene escrito su futuro y será de precariedad, y se declaró harto de contratos basura y de que abran casas de apuestas.

(SERVIMEDIA)