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El secretario general de Podemos, Pablo Iglesias, rehusó este lunes contestar a si aceptaría investir al candidato socialista, Pedro Sánchez, aun sin entrar en el Consejo de Ministros, y apelando a que las propuestas se hacen en las reuniones: “No vamos a entrar en una dinámica de partida de ping pong en el que nos hagan ultimátum a través de los medios de comunicación”

Iglesias se pronunció así tras una reunión con los secretarios generales de UGT y CCOO, Pepe Álvarez y Unai Sordo, a quienes agradeció el encuentro y con quienes dijo compartir sus propuestas para el mercado laboral, las pensiones, el sistema fiscal y para acabar con “la represión contra los sindicalistas”, y su deseo de “un Gobierno estable, viable y progresista lo más pronto posible”.

CCOO y UGT también trasladaron a la salida su coincidencia con Podemos en que la prioridad es que haya un “gobierno estable, con una mayoría parlamentaria que lo consolide a lo largo de la legislatura”, en palabras de Sordo, y que acometa medidas para reducir la precariedad “laboral y vital” y la lucha contra la desigualdad.

Álvarez añadió que “una base parlamentaria que quite cordones sanitarios a las izquierdas” es lo que “puede garantizar cuatro años de progreso”. “La simplificación del baile de sillas deslegitima y no ayuda a avanzar en el fondo, que es el programa de gobierno de futuro”, dijo el líder de UGT.

Ambos sindicatos incidieron en que no les gustaría “una legislatura como la anterior, que siempre parecía que todo estaba a punto” de producirse y no terminaba de ver la luz, según UGT.

El líder de Podemos no quiso contestar al último emplazamiento del secretario de Organización del PSOE, José Luis Ábalos, a que diga si aceptaría o no altos cargos que no fueran ministerios. Apeló a que “una negociación de gobierno es algo serio” y “las propuestas que se hacen a los socios de gobierno no se deben hacer a través de los medios de comunicación ni a través de ultimátum”, y denunció que, además, del PSOE han salido mensajes “contradictorios”.

Así, recordó que se han filtrado a la prensa objeciones a que Podemos ostente ministerios pero también sólo a él personalmente, y lamentó: “No sabemos exactamente qué es lo que está diciendo el PSOE porque parece que cada día dicen cosas diferentes a través de los medios de comunicación”. Además, conminó a los socialistas que “las propuestas se tienen que hacer en la mesa de negociación”.

Él volvió a hacer una apuesta por la discreción y, por eso, advirtió: “No vamos a entrar en una dinámica de partida de ping pong en el que nos hagan ultimátum a través de los medios de comunicación y que tengamos que contestar aquí”. En lugar de contestar a Ábalos, devolvió la pelota a Sánchez al insistir en que la Constitución obliga al candidato designado por el Rey a la investidura a buscar los apoyos necesarios. “Lo responsable es moverse, actuar, no pensar que los problemas se van a solucionar solos si no te mueves”, le espetó.

Eso obliga, dijo, a hablar de programa “y después de las garantías y los equipos para implementar” esas políticas, pero, reiteró, “hay que hacerlo en reuniones”, porque no es “serio” ni “responsable plantear una partida de ping pong en los medios de comunicación”.

Iglesias se negó expresamente a revelar qué le había dicho Sánchez en sus reuniones y si se correspondía con lo que han dejado caer fuentes socialistas desde entonces, pero luego en declaraciones a LaSexta recogidas por Servimedia sí afirmó que no le había vetado su presencia en el Consejo de ministros. “No me ha planteado tal cosa”, afirmó.

Finalmente, el líder de Podemos tampoco quiso comentar la reunión entre Sánchez y el presidente del PP, Pablo Casado, que tuvo lugar esta mañana. Reconoció que el presidente “tiene perfecto derecho a reunirse con Pablo Casado o con Albert Rivera”, si bien deslizó que “a muchos votantes del PSOE no le haría mucha gracia que la investidura saliera adelante con un acuerdo con las derechas”.