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El presidente del Gobierno en funciones, Pedro Sánchez, ofreció este martes a Podemos y a su líder, Pablo Iglesias, un acuerdo programático sometido a un “riguroso sistema de control” y que la formación morada dirija importantes instituciones para que pueda haber investidura en septiembre y se eviten nuevas elecciones generales.

Así lo explicó Sánchez en un acto organizado por el PSOE en Madrid, en el que presentó la ‘Propuesta abierta para un Gobierno común progresista’, que pretende ser la base para negociar con Podemos un acuerdo de investidura en septiembre, aunque el documento está abierto también a la participación de otros partidos.

En lo que se refiere a Podemos, el líder del PSOE explicó que ofrecen a Iglesias negociar, desde este mismo jueves, un pacto basado en “tres pilares”: un acuerdo programático progresista; un “riguroso control” de lo pactado con distintos instrumentos; y que la formación morada participe en la “gobernanza” del país estando al frente de importantes instituciones no supeditadas al Consejo de Ministros.

“No queremos votos gratis en la investidura”, dijo Sánchez, quien aseguró que lo que ofrece su partido a Podemos es una “solución intermedia” entre el Gobierno de coalición que quiere la formación morada y el Ejecutivo “en solitario” que defendían los socialistas.

“OFICINA DE CUMPLIMIENTO”

El jefe del Ejecutivo indicó que el “riguroso sistema de garantías” que se plantea a Podemos para verificar el acuerdo programático contará con una Oficina de Cumplimiento del pacto, que dependerá del Ministerio de Hacienda, y de sendas comisiones en Congreso y Senado formadas por ambos partidos. Además, se crearían “mecanismos de verificación reforzados” con presencia de organizaciones de la sociedad civil que han ayudado a realizar la propuesta programática socialista.

Sánchez insistió en que los socialistas no se plantean ahora un Gobierno de coalición y que con la nueva oferta a Podemos que han realizado entienden que “el PSOE ni impone ni humilla a nadie defendiendo su visión, que es una visión de Gobierno estable, eficaz y cohesionado”.

El jefe del Ejecutivo defendió que con la propuesta que hacen ahora los socialistas se puede encontrar solución al “aparente laberinto” de la política española que no pase por nuevas elecciones. Defendió que la salida se basa en “fórmulas de entendimiento” con Podemos que den lugar a un “Gobierno progresista que trabaje por la justicia social”.

El líder socialista hizo estas consideraciones tras hacer un repaso de lo ocurrido desde las elecciones generales del 28 de abril y en la investidura fallida de julio pasado. Aunque indicó que no quería hacer una enumeración de “reproches”, apuntó que lo ocurrido antes del verano ratificó al PSOE de que no puede haber un Ejecutivo de coalición, debido a que Podemos pretendía que hubiera “dos Gobiernos en uno” y a que existen diferencias en temas de Estado entre ambas formaciones.

“DIÁLOGO” CON CATALUÑA

Sobre el contenido de ‘Propuesta abierta para un Gobierno común progresista’, Sánchez destacó que incluye un compromiso con el feminismo y que “sólo sí sea sí” en las relaciones sexuales, así como promover la regulación del derecho a la muerte digna.

También resaltó que el PSOE propone eliminar copagos sanitarios, asistencia bucodental a cargo del Sistema Nacional de Salud, así como ampliar los derechos del colectivo de las personas con discapacidad. Otros puntos son luchar contra la pobreza energética de personas en situación de vulnerabilidad y poner en marcha una fiscalidad más justa y más verde.

En cuanto a Cataluña, Sánchez se refirió a que lo que defiende su partido es que para abordar el “conflicto de convivencia” que existe en Cataluña es necesario “diálogo entre catalanes y también entre el Gobierno de España y el de Cataluña”.

(SERVIMEDIA)

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