Compartir

El saldo por cuenta corriente fue negativo y se situó en 3.300 millones entre enero y mayo de 2019, frente al superávit de 100 millones que se anotó en el mismo periodo del año anterior, según los datos de la balanza de pagos publicados este miércoles por el Banco de España.

En concreto, dentro de la cuenta corriente, bienes y servicios redujeron su saldo positivo un 23%, hasta los 6.000 millones. De esta partida, turismo y viajes incrementó su superávit en 100 millones y lo situó en 13.500 millones.

Por su parte, las rentas primaria y secundaria incrementaron su déficit un 20,8% y lo situaron en 9.300 millones.

La cuenta de capital registró un saldo positivo de 1.300 millones hasta mayo, tras incrementarlo en 100 millones respecto al mismo periodo del año anterior.

La suma de la cuenta corriente y la de capital arroja un déficit de 2.000 millones en los cinco primeros meses del año, frente al superávit de 1.300 millones que se registró en 2018.

En términos acumulados desde principios de año hasta mayo, el saldo neto de la cuenta financiera excluyendo el Banco de España fue de 9.800 millones, un 21% menos.

La mayor aportación a este saldo procedió de la otra inversión (incluye fundamentalmente préstamos y depósitos) con una contribución positiva de 30.300 millones, mientras que la inversión de cartera registró un déficit de 17.800 millones, frente al superávit de 18.700 millones del año anterior. La inversión directa registró una contribución negativa, de 1.100 millones.

El saldo de la cuenta financiera del Banco de España frente al exterior se situó entre enero y mayo en un déficit de 600 millones, casi la mitad de los 12.100 millones registrados en el mismo periodo del año anterior.

MAYO

Solo en el mes de mayo, la cuenta corriente reflejó un saldo positivo de 2.700 millones, un 20,6% menos. Dentro de esta cuenta, turismo y viajes se anotaron 3.500 millones, 200 millones menos que en 2018. Las rentas primaria y secundaria ampliaron su déficit, hasta los 800 millones.

Por su parte, la cuenta de capital arrojó un superávit de 300 millones en el quinto mes del año, por encima de los 200 millones un año antes.

En suma, la cuenta corriente y la de capital reflejaron 3.000 millones de saldo positivo, un 16,7% menos.

En el caso de la cuenta financiera excluyendo el Banco de España, ésta aumentó su superávit hasta los 8.300 millones el pasado mes de mayo, frente a los 1.000 millones del mismo periodo del año pasado.

La principal aportación positiva a este saldo fue la de la otra inversión, con un saldo positivo de 5.500 millones, como consecuencia de un aumento de los activos acompañado de una disminución de los pasivos.

Por otra parte, la contribución de la inversión de cartera fue prácticamente nula. La cuenta financiera del Banco de España frente al exterior registró un saldo neto negativo de 1.000 millones, inferior al déficit de 2.500 millones un año antes.