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El sindicato de técnicos del Ministerio de Hacienda (Gestha) estima que el Ministerio de Hacienda recaudará 175 millones de euros por la tributación de los premios de la Lotería de Navidad, 13,6 millones menos, un 7,2%, respecto al año pasado, debido al aumento del mínimo exento.

La tributación del impuesto de loterías se vio afectada ya en 2018 por una modificación introducida en los Presupuestos Generales de dicho ejercicio, que entraron en vigor el 5 de julio de ese año. En concreto, el cambio elevó a 10.000 euros el importe exento de tributación en los premios de loterías para 2018, a 20.000 euros en 2019 y a 40.000 euros en 2020.

El sorteo de la Lotería de Navidad tendrá lugar el domingo 22 de diciembre y repartirá 2.380 millones de euros en premios, siempre que se vendan todos los décimos agraciados.

Los técnicos de Gestha recuerdan que al gravar con el 20% los premios de la Lotería a partir de los 20.000 euros, los premiados de las tres primeras categorías obtienen 2.000 euros más al décimo respecto al pasado año, al igual que los de la cuarta categoría que ya no soportan el gravamen.

De esta forma, los afortunados que logren el premio Gordo, que reparte 400.000 euros al décimo, ganarán 324.000 euros, mientras que el fisco se quedará con los 76.000 euros restantes. Siguiendo esta línea, los agraciados con el segundo premio, de 125.000 euros por décimo, entregarán 21.000 euros a Hacienda, y a los ganadores del tercer premio (50.000 euros por décimo), se les descontarán 6.000 euros. Los dos cuartos premios (20.000 euros cada uno) ya no tendrán el gravamen de 2.000 euros del pasado año.

Hacienda recaudará tras este sorteo en torno al 30% de lo que ingresa cada año por las retenciones que efectúa en los premios de los sorteos de Loterías y Apuestas del Estado, desde donde se realiza directamente la retención en el momento del cobro, por lo que los afortunados recibirán el importe con el impuesto ya descontado.

Por otro lado, desde Gestha recordaron que los premios “no tienen ningún impacto en el IRPF de los agraciados, quienes sólo tendrán que añadir en su declaración los posibles rendimientos que el dinero conseguido les pudiera generar, como los intereses bancarios”. “A los premiados no les afectará a la hora de pedir becas, prestaciones de asistencia u otras ayudas públicas que dependan de los ingresos y no del patrimonio, ya que la cuantía del premio no se incluye en la base general del IRPF, ni en la del ahorro. Sin embargo, sí hay que tenerlo en cuenta a efectos del Impuesto sobre Patrimonio”, añadieron.

Por último, desde el sindicato reclaman al Gobierno en funciones que apruebe un real decreto ley para incluir, entre las prórrogas para 2020 del Impuesto de Patrimonio y de los límites de la estimación objetiva de los empresarios en módulos, la del mínimo exento de 20.000 euros de los premios de Loterías, ONCE y Cruz Roja; “con lo que se evitaría que se duplique hasta los 40.000 euros y que la mayoría de los premios queden exentos”.

(SERVIMEDIA)