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Un hombre ha sido condenado a 14 años de prisión por violar durante cuatro años a su hija adoptiva, en Argentina. La pequeña comenzó a sufrir sus manoseos a los ocho años de edad y cuando creció fue víctima de constantes violaciones.

Según informa el diario ‘Clarín‘, el día en que la niña encontró fuerzas para huir de ese horror, escapó y se marchó a casa de su tía en la localidad de Garupá. Con tan solo 12 años de edad, el 13 de marzo de 2015 denunció a su padre por violencia de género.

Según su escalofriante relato, los ultrajes comenzaron siendo manoseos cuando era muy pequeña, hasta convertirse más tarde en violaciones violentas que iban acompañadas de frases espeluznantes como “prepárate para esta noche, para eso te crié, te entrené para esto”.

Las pruebas clínicas constataron que sus genitales presentaban desgarros compatibles con abusos y que ante el padecimiento psicológico que arrastraba necesitaría tratamiento de contención y cuidado.

El pasado 27 de mayo, el padre adoptivo se declaró culpable ante el juez y condenado a 14 años por “abuso sexual simple, varios hechos en concurso real, abuso sexual con acceso carnal, también en varios hechos, agravado por la edad de la menor y por la situación de guarda y convivencia”.