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Casado y Arrimadas apelan juntos a los socialistas “decepcionados” por las negociaciones de Sánchez con independentistas

Los presidentes del PP, Pablo Casado, y de Ciudadanos, Inés Arrimadas, apelaron este domingo en un acto político conjunto a los socialistas vascos “decepcionados” por las negociaciones del PSOE con los independentistas, para que respalden un proyecto constitucionalista que sigue defendiendo “a ultranza” el ordenamiento jurídico vigente.

Ambos líderes compartieron escenario con el candidato de la coalición, Carlos Iturgaiz, en un acto celebrado junto al árbol de Guernica, en el único fin de semana en el que Arrimadas ha interrumpido su baja por maternidad para participar en la campaña electoral en Galicia y en el País Vasco.

Casado se refirió a Iturgaiz como “un gigante moral”, y agradeció a Arrimadas su presencia en un acto “muy emocionante” en un lugar que representa la historia de Vizcaya y del País Vasco “indisociable” de la historia de España, que el nacionalismo quiso “instrumentalizar” para trazar una “línea divisoria con los que no pensaban como ellos”.

El de Guernica, dijo, es un árbol con raíces históricas que no pueden ignorarse, y con ramas que no pueden ser taladas para “arrojarlas como maderos” contra los demás.

A quienes reprochan al PP que son pocos en Euskadi, les dijo que faltan centenares de miles de vascos que fueron expulsados y que “probablemente” deberían poder votar en estas elecciones, y también los cientos asesinados por defender la libertad.

A quienes se preguntan cuál es el papel del nacionalismo una vez que ETA ha dejado de matar, les dijo que ETA “ya no mata gracias al constitucionalismo”, mientras “otros callaban o recogían las nueces de los que agitaban el árbol”. Más allá del terrorismo, aseguró, el PP tiene un proyecto de futuro “de libertad, de concordia”, porque el nacionalismo “no puede ser la voz única de esta sociedad”.

Pidió por ello el voto de todos los constitucionalistas, de quienes han votado al PSOE pero se sienten “avergonzados” por las negociaciones de Pedro Sánchez, de quienes han pensado que el PNV podía representar sus ideas de centro derecha pero ven cómo sostiene a un Gobierno con ministros comunistas, o a quienes piensan quedarse en casa pero con su voto pueden cambiarlo “todo”.

Aseguró que confía en Arrimadas, “en sus principios, en sus valores”, porque “nunca ha traicionado su palabra”, y porque no ha hecho falta darse la mano para cumplir los compromisos, porque ambos defienden sobre todo que las generaciones futuras “no tengan que sufrir lo que sufristeis aquí algunos”.

Arrimadas quiso dedicar sus primeras palabras a las víctimas de la pandemia y también a Albert y Joaquín, “cinco meses enterrados” en el vertedero de Zaldívar, con una gestión que consideró “escandalosa”. Si esa gestión de un “suceso lamentable” hubiera sido del PP y Ciudadanos, dijo, “no podríamos ni salir a la calle”.

EL “MITO” DE LA GESTIÓN DEL PNV

En su intervención, aseguró que “sobran los motivos” para defender la coalición del PP y Ciudadanos, por ejemplo, que ambos “amamos la libertad”, que en algunos territorios “no está garantizada, está amenazada”, y aunque ETA ya no mata “se amenaza, se señala, se hostiga, se agrede”.

Con su victoria en Cataluña como precedente, aseguró que el constitucionalismo “no tiene techo” en ningún territorio de España, tampoco en Euskadi, donde el nacionalismo defiende un modelo de vascos “de primera y de segunda” y donde su supuesta buena gestión es solo “un mito” que en realidad esconde “amiguismo y corrupción”.

Otro motivo es que “la unión hace la fuerza, y un país unido es un país más fuerte”, que no permite que se usen las instituciones del Estado contra el Estado. La coalición, dijo, es “la casa de todos los constitucionalistas que se sienten defraudados y desamparados” por un PSOE que pacta con Bildu, con unos socialistas que “parece que han olvidado a los compañeros asesinados”.

Sentenció que Ciudadanos y el PP “defendemos a ultranza” el marco jurídico de la Constitución y del Estatuto de Guernica, y aseguró que “la motosierra contra el árbol de Guernica” no es su coalición sino el plan de Ibarretxe y los pactos con Bildu.

Arrimadas aseguró que es un “honor” defender la candidatura de Iturgaiz porque “desde bien pequeña” admira a quienes como él “se han jugado la vida” por defender la libertad. Solo hay dos lados en los que estar, sentenció, con quienes han mirado debajo del coche durante años o con los que “blanquean a Bildu”, y Ciudadanos sabe “en qué lado de la historia” quiere estar.

Con el simbolismo que representa el árbol de Guernica como “arraigo” con Euskadi, Iturgaiz remarcó el respaldo del PP y de Ciudadanos al concierto económico “como institución solidaria de autogobierno, con pleno encaje constitucional”, y su aplicación desde el pleno respeto a la normativa estatal y europea, al servicio de la recuperación económica y del empleo.

(SERVIMEDIA)

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