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Cáritas ha lanzado un plan de respuesta a la epidemia de ébola en la República Democrática del Congo (RDC), que se centrará en la diócesis de Butembo-Beni (provincias de Kivu Norte e Ituri) y en la diócesis de Goma. Este brote ha supuesto ya el fallecimiento de 1.715 personas, de un total de 2.522 casos detectados hasta la fecha.

El plan de respuesta incluye, en primer lugar, el trabajo con las comunidades locales para que apliquen las medidas de prevención en relación a la higiene y saneamiento, tratamiento de cadáveres y respeto de cuarentenas. En segundo lugar, la difusión de los riesgos que conlleva el incumplimiento de estas medidas, asistencia a los centros de tratamiento y provisión de víveres a los enfermos. Y, por último, la supervisión de las áreas de salud de los pueblos más afectados y de las zonas circundantes para la detección, puerta a puerta, de nuevos casos entre la población ya afectada o entre los viajeros.

Una de las mayores dificultades en el control y contención del brote radica en que el epicentro del brote se encuentra en la zona de Beni, asolada desde hace más de 20 años por un conflicto armado que ha deteriorado -entre otras cosas- todas las infraestructuras sanitarias y de comunicación de la zona.

 

Para ejecutar este plan, cada uno de los equipos de Cáritas estará compuesto por entre cinco y 10 personas equipadas con vestuario de protección y material sanitario necesario, y se implicará a los líderes comunitarios y a los agentes pastorales para mantener la línea de información y sensibilización a la población.

Cáritas insistió en que la llegada de la epidemia a Goma puede significar la extensión a otras provincias y países, así como a Europa. Por ello, considera necesario ampliar las acciones de información y comunicación con el fin de implicar activamente a las poblaciones en la prevención y comunicación de nuevos casos.