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Las abejas disponen ya de su propia cadena de hoteles, denominada Bee&Bee, que ha abierto su primera colmena residencial en un establecimiento turístico de Jijona (Alicante), donde estos insectos podrán cobijarse y proliferar con todas las comodidades.

Esta primera residencia para abejas de Bee&Bee ha sido instalada en el Hotel Pou de la Neu, en el paraje natural Alt de la Carrasqueta, en Jijona. El primer ‘resort’ dedicado a estos insectos es una colmena de madera que tiene una entrada principal al estilo de un palacete y cuenta con las dependencias propias de los lugares donde viven estos animales, como la cámara de cría o espacios para descansar.

La nueva cadena hotelera, que ha sido inaugurada coincidiendo con la Conferencia del Clima de Madrid (COP25) y el puente de la Constitución, es una iniciativa de Turrones Picó, que ha contado para ello con la colaboración con la Fundación Amigos de las Abejas y el Instituto Tecnológico Hotelero.

Los hoteles que quieran sumarse a esta iniciativa y acoger las colmenas residenciales de abejas tienen que ponerse en contacto con Turrones Picó, que les enviará gratuitamente un Bee&Bee. Esto permitirá ir construyendo esta cadena de refugios donde la especies de abejas solitarias puedan cobijarse y proliferar.

“PELIGRO DE EXTINCIÓN”

Desde Turrones Picó se explicó que Bee&Bee forma parte “de una serie de acciones para llamar la atención sobre el peligro de extinción que están padeciendo las abejas, desafío que pone en riesgo la agricultura y alimentación humana”. Esta empresa destaca que más del 75% de los alimentos dependen directamente de la polinización de las abejas y que Greenpeace ha alertado de que en varios países europeos las poblaciones de estos insectos han descendido más del 50%.

El declive de esta especie se debe a diferentes motivos, pero influyen en ello la deforestación masiva, el uso incontrolado de pesticidas o la falta de lugares seguros donde poder hacer sus nidos, punto este último sobre el que pretende concienciar Bee&Bee.

En este sentido, Ana Picó, responsable de Calidad de Turrones Picó, explicó que “sin la floración de los almendros y sin la miel no habría turrón, una de nuestras tradiciones culturales y gastronómicas. Es sólo un pequeño ejemplo de hasta qué punto la vida puede cambiar si perdemos a las abejas”.

Asimismo, desde el Instituto Tecnológico Hotelero indicaron que se suman a esta iniciativa por considerar que el sector hotelero tiene “la oportunidad de contribuir de forma original y simpática al sostenimiento de nuestro ecosistema”, al tiempo que sensibilizan a sus clientes en un tema tan importante para el mantenimiento del modelo de vida actual.

Además, Anscari Fuentes, del colectivo Natur Alacant y voluntario de la Fundación Amigos de las Abejas, agradeció el apoyo de Turrones Picó y de todos los hoteles que quieran unirse a esta iniciativa, porque “es un modo sencillo de dar un pequeño toque a las conciencias, una llamada de atención sobre un tema que necesita visibilidad”.

(SERVIMEDIA)