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La gala de ‘Supervivientes’ de este jueves ha tenido como gran protagonista a Isabel Pantoja que se enfrentaba a Mónica Hoyos y Albert, que se unían haciendo un frente común contra la tonadillera.

La polémica arrancaba a partir de la emisión de un vídeo en el que la ex de Carlos Lozano llamaba a la cantante “malísima y sinvergüenza”, unos insultos que Isabel Pantoja entendía que eran fruto de que la hubiera nominado y no se lo hubiera dicho.

“No se tiene por qué molestar nadie. A mi me han nominado cuatro veces. Estaba molesta porque la nominé y porque no se lo dije”, aseguraba Pantoja.

Llegados a ese punto, Mónica denunciaba que le había dolido porque “te quería con el corazón” y habían sido grandes compañeras en Cayo Paloma, recordándole que ella le había ayudado en sus crisis de ansiedad.

Sin embargo, Isabel negó que hubiera contado con el apoyo de nadie y le devolvía las críticas: “Me has llamado sinvergüenza y malísima, y eso lo serás tú”.

Era en ese punto cuando Albert se metía en la conversación y añadía “!Ahora tenemos que aguantar tus insultos” y preguntaba de forma retórica “¿no te hemos ayudado, verdad?”.

Sin embargo, el enfrentamiento seguía enrocado entre las dos concursantes, hasta el punto que Hoyos criticó a Isabel por el doble juego que se llevaba entre manos: “Tú me decías que nomináramos a los chicos porque estaba en contra de ellos, y me estabas nominando tú a mi, diciendo que era una falsa, cómo has podido hacer eso, tía? Yo te apoyaba”.

Para defenderse de los ataques y las acusaciones, Isabel sugería que preguntaran a Chelo García Cortés sobre lo sucedido.

Más allá de la pelea entre Mónica e Isabel, la artista vivía otro enfrentamiento abierto con Albert, quien le acusaba de rechazar la comida que le ofrecía porque, según contó, planeaba “dejarle fuera de la barbacoa que ella ha ganado”. Además ddenunciaba que le había insultado llamándole “llorona y tonto”.

Unas acusaciones que rechazó de plano Isabel: “Déjame tranquila ¿Qué quieres vídeos a mi costa? Pues no muchachito”.

Más allá de lo personal, Albert añadía que Isabel aún debía una disculpa a todos los presentes por haber robado una lata de comida.

Los duros enfrentamientos llegaban en una gala en la que Isabel presenció la expulsión de su enemigo, Colate.