martes, 29 septiembre 2020 7:37

Immortal Realms: Vampire Wars – Un conglomerado de géneros que funciona bien

Los vampiros comienzan a estar de moda de nuevo este 2020 e Immortal Realms: Vampire Wars es el primero de unos cuantos que van a traer como protagonistas a estas criaturas clásicas. Palindrome Interactive ha desarrollado esta aventura que mezcla una serie de géneros que no funciona nada mal. Koch Media es quien nos lo trae hasta nuestras manos.

En Immortal Realms: Vampire Wars lideras a una familia de vampiros que debe ir conquistando diversas regiones para poder seguir subsistiendo. Antes de comenzar la propia campaña es necesario jugar el tutorial para tener claros todos los conceptos que nos da el juego y que se constituyen en tres partes.

Así pues, jugaremos un tutorial que nos va a permitir aprender los fundamentos del movimiento en el tablero. Consiste en ir conquistando territorios encarnando a un héroe, que no deja de ser un vampiro de una familia, o con sus ejércitos. En este aspecto es un juego de estrategia por turnos en el que nuestro objetivo es conquistar el mundo, tener aldeas en donde producir sangre, vampiros, criaturas, edificios… También habrá enemigos, a los que debemos destruir y no dejar que se hagan con nuestro propio territorio.

Varios tipos de estrategia

El siguiente punto son las cartas, que es un punto menor y que otorgan ciertas habilidades y mejoras a nuestras tropas y héroes. Hay que tener claro cuando utilizarlas porque nos dejarán reclutar tropas sin pagar sangre o movimientos extra, etcétera. Por lo tanto, se suma otro elemento de estrategia al movimiento, que luego detallaremos más.

Las batallas es el tercer punto en el que se introduce un nuevo elemento. Cuando pasamos a pelear por conquistar territorios y enfrentarnos a enemigos el juego cambia a un gran escenario en el que controlamos a nuestras tropas de modo independiente. Al más puro estilo de Fire Emblem, con ese tipo de combate, tendremos que atacar y defendernos con muchos tipos de tropas que tienen distintas habilidades. Así pues, en el territorio hay casillas con bonus especiales y tropas distintas que sirven para derrotar a otras. Será necesario conocerlas bien, saber cuál es mejor para qué enemigo e ir componiendo ejércitos equilibrados para todas las batallas.

El modo principal que vamos a tener que jugar es el modo campaña en donde se presentarán tres historias donde iremos desbloqueando a varios vampiros archiconocidos, desde Nosferatu, hasta Dracul y otros más. Estas historias tendremos que ir jugándolas y cada una tiene sus normas y sus límites y objetivos, con lo que para nada se hace un juego repetitivo y nos permite explorar muchas opciones del juego, que, por cierto, es bastante profundo y debemos dominar en todos los aspectos.

Para ir avanzando, tenemos un mapa dividido en casillas y regiones. Según los turnos que tengamos, debemos ir avanzando entre regiones. Para conquistar una región, deberemos conquistar el edificio que en ella se encuentra. Si está ocupado por tropas enemigas, nos tocará luchar al modo que antes comentamos. Si está vacío, lo ocuparemos sin más y comenzará a aportarnos sangre, la moneda del juego.

La sangre como moneda

Con esta sangre, en nuestra fortaleza podemos ir construyendo edificios para mejorar los recursos y para construir ejército. Las tropas consumen sangre y construirlas también vale su precio, así que hay que tener vigilado este factor en todo momento. En cuanto a las tropas, pueden ser lideradas por un vampiro héroe, como capitanes, que tienen habilidades especiales y deberemos ir reclutándolos en casillas especiales del mapa. Así pues, tendremos la posibilidad de armar varios ejércitos con cada capitán y atacar a nuestros enemigos desde distintos puntos.

Los turnos en Immortal Realms: Vampire Wars se dividen por años. Cada turno, es un año. También tenemos que decir, que hay ciertas casillas especiales y hechos importantes que solo pueden usarse cada ciertos turnos. De hecho, es cada 4 turnos cuando nos van a dar cartas nuevas, así que, si las gastamos todas en el primer turno, estaremos 3 turnos sin poder usar cartas. Así que como decimos, estrategia siempre, tanto a la hora de movernos, batallar y utilizar nuestros recursos.

Conquista todo el territorio

Con la sangre que vayamos recogiendo de nuestros ciudadanos, podremos mejorar también las aldeas, y podemos ampliar las casas de los ciudadanos. Y las cartas podremos conseguirlas cada 4 turnos, como hemos dicho, o cada ver que terminemos una batalla derrotando nuestros enemigos.

Para los más jugones, cuando os acabéis la campaña principal, tenéis el modo sandbox en el que jugar eternamente a vuestro aire. También existe la posibilidad de jugar Campaña rápida, un modo que supondrá un reto hasta para los más expertos en la estrategia.

Immortal Realms: Vampire Wars gráficamente luce bastante bien. Tenemos que tener en cuenta que es estrategia y que prácticamente todo está en vista cenital, así que los detalles no se aprecian demasiado, pero si lo suficiente como para disfrutar el juego. La ambientación gótica es magistral y nos mete en un ambiente lúgubre y tenebroso de una tierra en la que los vampiros son los dominantes.

También debemos destacar el sonido con una buena banda sonora y unos efectos que cumplen en batallas y en los movimientos. El juego está en español, así que vamos a poder entender todo lo que aparezca en pantalla.

Immortal Realms: Vampire Wars es una apuesta arriesgada de Palindrome Interactive que ha mezclado varios modos de juego, ha cogido lo mejor de cada uno y ha hecho un juego que se compone de muchas facetas y que realmente funciona. Koch Media nos trae una de las sorpresas del año en estrategia en la que deberemos dominar bastantes campos para poder triunfar. Si os gustan los vampiros y los juegos de estrategia por turnos, no lo dudéis porque Vampire Realms os lo hará pasar genial.