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Journey to the Savage Planet ha llegado como un soplo de aire fresco y diferente a los cientos y cientos y cientos de juegos de exploración y tiros que han salido hasta ahora. Su punto diferente es su tono desenfadado y menos serio de lo que estamos acostumbrados. Un juego que coge prestada de otras franquicias muchas de sus mecánicas pero que están muy bien complementadas y que termina por hacer un juego divertido en el que echar horas. 505 nos lo trae hasta nuestras consolas mientras que Typhoon Studios firma el que es el primer juego de muchos que vendrán.

La premisa básica del juego es explorar y escanear todo tipo de fauna y flora que nos vamos a encontrar en este colorido y de primeras, amistoso planeta, en el que deberemos recorrer distintas zonas, abrir puertas, hacer saltos e incluso disparar a las criaturas que se nos van poniendo por delante. En nuestra aventura hacia este planeta hemos tenido un problema en el aterrizaje y nuestra nave ha quedado dañada, así que lo que deberemos hacer al inicio es buscar componentes para arreglarla.

Somos empleados de la empresa Kindred, liderada por Martin Tweed. Somos un explorador encargado de descubrir nuevos planetas que puedan ser aptos para la vida. Iremos siendo guiados por la Inteligencia Artificial de la Nave E.K.O. Para catalogar la fauna y la flora para poder ver si podemos crear un asentamiento en el planeta asignado.

Así pues ya deberemos salir de la nave y con el scanner que tenemos incorporado ir examinando los pájaros cabezones que nos recuerdan a los Angry Birds y otras distintas plantas y animales que pueden ser inofensivos o que pueden ser agresivos y es que como decíamos antes, a priori el planeta es bastante acogedor pero a medida que vamos avanzando vamos encontrando peligros que nos harán sacar lo mejor de nosotros mismos.

Es un juego de desarrollo en el que deberemos ir recogiendo recursos que van soltando los distintos animales o están en vetas para ir mejorando el equipo y es que tenemos a nuestra disposición una impresora 3D con la que se nos da acceso a una serie de árboles en los que desbloquear las mejoras tanto de equipo, de armas, de objetos, de mochila o incluso de visor. Así pues para tener acceso a ciertas mejoras deberemos ir completando misiones secundarias y principales que nos abran la posibilidad de conseguir el complemento.

Todo sin duda está muy bien implementado y por ejemplo para conseguir acceder a ciertas zonas necesitaremos una mejora de impulso en el salto o un gancho, pues está diseñado el juego de tal manera que podremos hacer las misiones como queramos y llegaremos al punto de conseguir es mejora para seguir avanzando de forma muy natural, sin forzar el recorrido de nuestro protagonista.

Al final se trata de recorrer todo el mapa en busca de lo que la misión o los experimentos nos requieran de una forma libre y de paso ir consiguiendo aluminio, carbono, sílice o un material misterioso que no queremos desvelar para no caer en spoilers. Al más puro estilo de No man’s Sky o the Outer worlds con toques de Fallout e incluso de Metroid nos metemos en una aventura intergaláctica de exploración y muy divertida.

Si la aventura en solitario es divertida, el juego en cooperativo nos ha sorprendido aún más. Puedes jugar con un amigo en tu propia aventura y cada uno podrá hacer lo que le parezca con total libertad, es decir, podéis ir a explorar juntos o uno puede centrarse en la exploración mientras que otro va a recoger materiales o a hacer misiones distintas. Y por supuesto con total libertad de movimiento y cada uno puede estar en cualquier parte del mapa sin que el otro jugador esté cercano. Un plus y una recomendación el jugar así esta divertido juego.

Gráficamente tenemos que destacar la parte artística, inspirada en Fallout, con una parte realizada a mano que tiene mucha personalidad. Nos han encantado cómo están diseñados tanto los escenarios como los enemigos, algunos muy horribles que asustarían a un niño y otros muy cándidos como los pájaros del inicio y que se repiten por todo el mapa. El juego corre con mucha fluidez y sin apenas problemas de rendimiento. La parte sonora también está a buen nivel y tanto las voces, en inglés, como la traducción por subtítulos está bien conseguida.

Journey to the Savage Planet se ha hecho un huequito en eso juegos tapados que sin tener tanto nombre como otros lanzamientos, goza de una gran calidad que nos ha dado unas cuantas horas de buena historia y aún más horas mejores de exploración y de observar cada detalle del escenario y de la fauna y flora de este planeta, realizado con mimo y eso se nota a cada paso. Sin duda si os gustan los juegos de exploración con toques de humor desenfadado en los que no prima la acción directa, pero de vez en cuando hay que pegar tiros, esta es una opción muy acertada.