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Acaba de llegar a PC uno de los juegos más esperados por los fanáticos de Gears of War: Gears Tactics. Una vuelta de tuerca a la saga de acción, cuya quinta entrega apareció el pasado año, y que regresa con un nuevo género, el de estrategia por turnos al estilo XCOM, que realmente le sienta como un guante con todos los elementos de la saga. The Coalition y Splash Damage han hecho un gran trabajo para que este juego se disfrute por todo el mundo que además tendrá la oportunidad de jugarlo desde el día de lanzamiento mediante el GamePass de forma gratuita si está suscrito.

Gears Tactics nos pone doce años antes de los sucesos que nos conmocionaron en Gears of War, el inicio de la saga. Aquí vamos a ver cómo cae la ciudad de Sera y como el ejército Locust se va haciendo con el control de todo lo que antes era dominado por los homínidos. Gracias a Ukkon, el cerebro e inteligencia que maneja a los Locust, estos irán tomando todas las posiciones humanas. Si Ukkon es el enemigo, Gabe Díaz es nuestro protagonista, el héroe que debe ser capaz de derrotar a Ukkon y enfrentarse a todo el ejército Locust gestionando su unidad Gears y uniendo esta historia perfectamente con el primer juego de la saga.

La parte jugable que nos vamos a encontrar dentro de Gears Tactics es un juego de estrategia por turnos, como hemos dicho antes, al más puro estilo XCOM pero con grandes novedades que permiten disfrutarlo sin tener esa sensación de estar jugando al mismo juego que otros del mismo género pero con un Skin diferente, que es de lo que adolecen muchos juegos de este género pero que a Gears no le sucede.

La primera de esas grandes novedades que anunciábamos en el párrafo anterior es la libertad de movimientos y acciones en nuestro turno. En otros juegos tendremos que llevar un orden estricto y rígido de acciones, si nos movemos no podremos disparar, si disparamos ya no podremos movernos. Gears Tactics rompe esa norma y podremos, en nuestro turno hacer lo que queramos, movernos, disparar, intercalar acciones entre distintas unidades, de esta manera el juego se vuelve mucho más táctico, mucho más profundo si cabe y con más predominancia de esa libertad para afrontar las situaciones de forma distinta.

Pero toda esta libertad está contrarrestada con la gran inteligencia de los enemigos, que nos lo vana poner muy difícil en todo momento y que se van a mover a los lugares exactos para no dejarnos llevar a cabo las acciones que teníamos en mente. Más de una y dos veces, centrados en el ataque, nos han pillado con un movimiento maestro, la espalda, dejándonos en peligro de muerto y sin algún miembro valioso del equipo. Además que el ejército Locust cuenta con gran cantidad de soldados y esto se refleja en que la mayoría de veces nos enfrentaremos en inferioridad de miembros al enemigo, aumentando todavía más, si cabe la dificultad.

Gears Tactics sin embargo nos da una ventaja de movimiento si logramos hacer una ejecución, el movimiento estrella del juego original y que aquí vuelve con toda la crudeza y sangre que se espera. Si logramos ejecutar a algún miembro de las tropas enemigas, tras la animación devastador, podremos realizar una acción extra con todo nuestro ejército, esto nos anima a realizar estas ejecuciones para poder tomar ventaja con un movimiento más, algo que en ocasiones será definitivo para ganar una batalla.

Y es que además de luchar deberemos gestionar a nuestras unidades tanto dentro como fuera del campo de batalla, así pues iremos evolucionándolas a la vez que van ganando experiencia de combate y mejorándolas con habilidades que vamos desbloqueando. Tenemos cinco tipos de unidades distintas que a su vez se dividen en otros distintos tipos dentro de varios árboles de habilidades. Esto es genial en cuanto a la libertad que nos da para conocer a cada uno de los miembros y darles el rol que necesitamos en batalla y formar un equipo completo que apenas tenga puntos débiles. Esta personalización no se queda en la habilidad si no que también llega a lo estético equipando distintos objetos que vamos ganando y encontrando.

El talón de aquiles de Gears Tactics llega en la parte de las misiones, con pocos tipos de objetivos por hacer y que en su mayoría son repetitivos, dándonos la sensación de volver a hacer lo mismo. Quizás este es el peor punto del juego unido a la obligatoriedad de realizar ciertas tareas secundarias para poder seguir adelante en la historia, algo que a veces se nos ha hecho un poco pesado, pero que aún así, al que le guste este tipo de juegos, le va a parecer más y mejor. En contrapartida tenemos las batallas contra los jefes finales, épicas y muy divertidas y que sin duda merecen la pena. Merece la pena jugar una misión, quizás algo repetitiva, para poder jugar contra cada uno de estos final bosses de Gears Tactics y es aquí donde definitivamente destaca el juego.

Si gráficamente la saga Gears ha ido a la vanguardia en todos sus juegos, Gears Tactics no se queda atrás y ofrece unas texturas, unos escenarios y unas cinemáticas que nos dejarán con la boca abierta. El nivel gráfico es impresionante y se ven todos los personajes de forma espectacular así como explosiones, juegos de luces y disparos a 60fpsy sin caídas de rendimiento. Y por favor, si tu gráfica lo permite, juega a 4K.

La parte de sonido también nos ha gustado bastante incluyendo el doblaje de voces a nuestro idioma con la calidad habitual a la que nos tiene acostumbrados esta saga. Se complementa con los diálogos subtitulados.

Gears Tactics es un acercamiento exitoso de una saga de acción a la estrategia táctica. Su punto distintivo es sin duda la libertad a la hora de realizar acciones en nuestro turno de combate, algo que nos ha gustado mucho y que es un avance en general para todo el género. Microsoft pone la carne en el asado con este producto y se nota el mimo de los desarrolladores en la saga, que está perfectamente recreada y que no va a dejar insatisfecho a ninguno de sus aficionados. Otro género, más Gears, una compra necesaria si te gustan este tipo de juegos.