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Análisis Sakura Wars – Curiosa mezcla de géneros en este sorprendente juego

Sakura Wars fue uno de esos títulos de Sega que tuvieron un gran éxito dentro de Japón y son relativamente conocidos fuera de las fronteras de aquel país. Con este Sakura Wars regresa con más fuerza que nunca un título que presenta un juego que sirve como reinicio pero a la vez continuación mezclando géneros que a priori están muy alejados pero que metidos en esta coctelera desarrollada por Sega y distribuida en nuestro país por Koch Media nos dan como resultado un magnífico título ideal para pasar unas horas entretenidos.

Nuestro protagonista es Kamiyama, un capitán de la marina que ha sido enviado hasta Tokio para encargarse de la División Flor en el Teatro Imperial de la capital japonesa. Esta División Flor está compuesta por tres preciosas chicas, bien diferentes entre si, y con la misión de luchar contra los demonios que atacan la ciudad mientras que de cara al público son actrices de una compañía de teatro.

A pesar de que parece que todo va muy bien, cuando nos presentamos en el teatro se nos cuenta que no hay presupuesto y que el gobierno se plantea disolver a esta unidad dejando encargada de todo lo que le compete a otra unidad más preparada. Así pues nosotros tendremos que luchar y llevar a la División Flor a ser lo que fue en épocas anteriores, que pudimos ver tanto en los anteriores juegos como en el propio anime en un mundo lleno de referencias a todas estas historias anteriores.

Si somos nuevos en la saga, hemos de decir que vamos ir conociendo a todos los personajes de peso al inicio del juego y que su comienzo es algo lento yendo de acá para allá, hablando, viendo que la situación no es la que se nos había prometido y poco a poco introduciéndonos en una buena historia en donde cada personaje tiene su fuerte personalidad y su carisma. Esta parte, la que no está centrada en combates, en lo jugable es lo más cercano a la novela visual que tiene el juego.

Así pues nos tocará recorrer el teatro interactuando con los distintos personajes, hablando con ellos, presenciando escenas y dándonos la sensación de estar inmersos como protagonistas dentro de la historia. Realmente esto lo consigue muy bien el juego. Tendremos gran cantidad de diálogo, opciones de frases que decir con sus distintas consecuencias en la confianza de las protagonistas con el capitán e incluso abriéndonos la posibilidad de poder ligar con estas chicas de la División Flor, tres chicas totalmente distintas y que por ello están hechas así para que a cada tipo de jugador le guste una de ellas.

Además de interactuar con los personajes deberemos ir a recoger cosas, hacer misiones secundarias por el escenario y todo desde un punto de vista muy interactivo y divertido, ya que el juego no pierde su sentido cómico y muchas veces soltaremos carcajadas por lo que sucede y cómo se desarrollan los hechos, como por ejemplo cuando una invitada nos encuentra dentro del baño de las mujeres, zona totalmente prohibida y que en Japón está visto como algo mucho más exagerado que aquí.

La parte de las batallas es el otro pilar de este juego. Las chicas de la División Flor cuentan con unos Mechas, robots articulados en donde ellas se meten para controlarlos, al estilo Mazinger Z o Power Rangers pero con un tamaño menor. Tendremos que ir destruyendo a hordas de enemigos mientras avanzamos por el escenario a pleno golpe como si de un juego de género Musou se tratara. Tendremos golpes especiales, posibilidad de combos con ataque débil y fuerte y también un botón de esquiva. Los enemigos son bastante repetitivos aunque si que debemos destacar a los jefes finales.

Quizás la parte del combate es el punto débil del juego, que sin dejar de ser divertido, no es todo lo que podríamos esperar del juego. Es un cambio de aires pero sin demasiadas complicaciones en donde deberemos dar porrazos a todo lo que se nos vaya colocando delante, cambiando de Mechas entre todos los que participan en la partida y todo ello para llegar hasta el final del escenario y luchar contra el último enemigo. No hay demasiada táctica en todo esto. Tampoco tiene demasiada importancia la parte del combate en el total del juego, así que si se os hace repetitivo, realmente no son demasiados combates a bordo de los Mechas los que vamos a disputar.

Gráficamente el título es muy bonito y tiene un estilo muy pintoresco. Los protagonistas tienen unas personalidades muy bien definidas tanto psicológicamente como en la forma en que están presentados en el juego. Los escenarios están muy bien ideados y realmente es un gozada dar una vuelta por el gran teatro, aunque eso sí, lo hemos notado algo vacío. El juego cuenta con multitud de animaciones que es una delicia verlas y todo sin perder ni un punto de fluidez, tampoco pasa en los combates.

En cuanto a lo sonoro, Sakura Wars nos regala una buena Banda Sonora que ambienta perfectamente todas las situaciones que vamos viviendo y nos hace estar más inmersos en esta aventura. Las voces japonesas de los actores nos maravillado, pero aunque no sepáis este idioma, el juego está traducido perfectamente al español para comprender todo lo que se va diciendo.

Sakura Wars es una reinvención de una saga mítica que Sega quiere revivir y que lo hace con gran éxito. Este juego es una mezcla de géneros muy bien alternada, con una historia y un guión que nos engancha desde el principio, unos personajes con gran carisma y un sistema de combate, que sin dejar de ser simplista, nos sirve para no sentir que todo es repetitivo. De la mano de Koch Media nos llega uno de esos juegos que quizás no tienen demasiada publicidad pero que son magníficos y que merecen la oportunidad de ser jugados, porque te van a encantar.