martes, 22 septiembre 2020 3:46

Cómo luchar contra los rebrotes de COVID-19 en playas, piscinas y ríos

Mantener la distancia de seguridad en todo momento con los usuarios no convivientes, no compartir objetos o prestar atención a las normativas sobre el aforo son algunas de las recomendaciones de la Organización Colegial de Enfermería.

Llega el calor del verano y con él, la asistencia a playas, piscinas o ríos. Además, con el fin del estado de alarma se prevé un gran incremento de los desplazamientos entre regiones. Este cambio de localización y el comienzo de nuevas actividades pueden generar una situación de falsa seguridad entre ciudadanos que desemboque en rebrotes de coronavirus.

Desde la Organización Colegial de Enfermería se asegura que lamentablemente la pandemia continúa, el virus sigue entre nosotros y sigue habiendo un alto riesgo de contagio. Por esta razón, esta institución ha realizado una serie de recomendaciones para que piscinas, playas o ríos no se conviertan en foco de nuevos casos.

«La incidencia de los casos está bajando, pero eso no significa que el riesgo de contagio haya disminuido. No debemos tener una falsa sensación de seguridad. El virus sigue entre nosotros y es importante que los ciudadanos continúen con las medidas de seguridad para evitar rebrotes», afirma Florentino Pérez Raya, presidente del Consejo General de Enfermería.

Así, las enfermeras españolas aconsejan seguir manteniendo la distancia de seguridad de 1,5 a 2 metros entre personas no convivientes, no compartir objetos ni dentro ni fuera del agua y tener en cuenta las restricciones sobre aforo en playas y piscinas para evitar aglomeraciones.

También recuerdan que está permitido realizar actividades deportivas en las playas siempre que se realicen de forma individual y manteniendo la distancia de seguridad con el resto de ciudadanos. Además, especifican que el uso de duchas en playas está permitido – siempre que sea de forma individual-.

Por otro lado, las enfermeras recomiendan generales cuestiones sobre el cuidado de la piel frente al sol -protección solar alta y con frecuencia, evitar la exposición solar en horas centrales del día o adecuar el tipo de protector solar a nuestra piel- y sobre el uso saludable del aire acondicionado para evitar desarrollar enfermedades respiratorias que aumenten riesgos si contraemos el COVID-19.