sábado, 26 septiembre 2020 2:00

Leonor Watling nos habla orgullosa de su nuevo proyecto

Leonor Watling ha estado en el Festival de Vitoria presentando su nueva serie, ‘Nasdrovia’, más feliz que nunca porque, en primer lugar, no sabían si las condiciones de la pandemia se lo iban a permitir y, en segundo lugar, porque ha sido un proyecto que ha elaborado con mucha ilusión ya que tenía ganas de interpretar un papel que fuera como el de Nuria, su personaje en la serie.

Con una sonrisa de oreja a oreja, Leonor nos ha explicado en qué consiste su personaje: “Una abogada que con su expareja, Julián, Hugo Silva, que no les importa mucho a quién están defendiendo, solo el dinero. Es muy divertido hacer un personaje inmoral, no es mala, pero no es buena”.

Una de las cosas más especiales de este rodaje ha sido trabajar con Hugo Silva, al que conocía desde hace tiempo, pero nunca había tenido el placer de coincidir en u proyecto juntos. Para Leonor ha sido una experiencia inolvidable porque: “Tenía muchas ganas porque nos conocíamos, pero nunca habíamos trabajado juntos, como actor ya sabemos que es buenísimo, y como compañero también, Hugo es maravilloso, porque hay compañeros que son actorazos y dices tú ‘me podías ayudar un poco’, pero él es maravilloso”.

En cuanto ha cómo ha llevado el confinamiento, Leonor nos asegura que como la mayor parte de la población: “Con mucho desconcierto, inquietud y con mucha suerte, yo soy privilegiada, tengo una casa muy linda donde he estado compartiendo sitio con gente que me cae muy bien”. Y es que es inevitable no haber tenido momentos de bajones emocionales: “Sí, claro que los he tenido, como los hemos tenido todo, de entrega también, de pelea… con una sensación de orfandad, yo creo que todos, pero el mundo de la cultura más”.

Y es que no nos podemos olvidar de que la actriz superó el coronavirus, pero ¡atención! porque tal y como dice ella, no fue para nada agresivo: “Sí, pero al principio y muy suave, en versión diez días como si tuvieras un elefante en la cabeza”. Ahora, solo queda mirar hacia adelante y sonreír a todas las cosas buenas que le esperan en la vida.