miércoles, 30 septiembre 2020 4:52

El Atleti se hace fuerte en la tercera plaza

El Atlético de Madrid continúa con su buen momento de forma tras el confinamiento y logró su tercera victoria en cuatro partidos al imponerse al Levante (0-1) a domicilio gracias a un tempranero gol nacido en las botas de Marcos Llorente, el jugador del momento, y Diego Costa, aunque los rojiblancos perdonaron media docena de claras ocasiones para no haber pasado apuros en la trigésima primera jornada del campeonato.

Simeone, que se convirtió en técnico récord -igualó a Luis Aragonés con más victorias-, apostó por resolver al comienzo con un arranque arrollador y le salió bien la jugada. Llorente se mantiene en la cresta de la ola y la seriedad defensiva volvió a ser la distinción de un equipo que -bien es cierto- pecó de poca maldad en los metros finales.

El único gol del partido llegó con un control exquisito de Llorente. El héroe de Anfield, pisando área como los buenos delanteros, recibió entre líneas, evitó a dos rivales bailando sobre el balón y asistió a Diego Costa en boca de gol. El defensa granota Bruno se interpuso y desvió el cuero para confundir a Aitor Fernández ante la presencia del ariete de Lagarto.

El portero con más paradas de LaLiga fue protagonista en los minutos posteriores, sobre todo al frenar en seco al belga Carrasco con una excelente parada a un disparo violento. Ni Diego Costa, con un cabezazo, ni Llorente -en un mano a mano- pudieron ampliar un marcador que bien hubiera merecido más ventaja para los del ‘Cholo’ Simeone.

El segundo asalto también dejó grandes ocasiones para el Atleti. El triple cambio: Joao Félix, Correa y Morata -casi al final- dio aire a los rojiblancos. El portugués dispuso de dos francos remates en el corazón del área que ejecutó con lentitud perdiendo su oportunidad y entonces llegó el momento del Levante. Los valencianos se pusieron en pie.

Primero con un tiro de Bardhi al lateral de la red y poco después, un testarazo de Mayoral a centro de Toño que se fue desviado. Paco López acertó con los cambios, ganó en profundidad y metió frescura en los metros finales. El delantero ex del Madrid sustituyó a un Sergio León que generó muy poco, pero que protestó un penalti de Giménez que estuvo en el filo de la navaja.

El juego se equilibró, pero el Atleti no renunció al ataque sin sufrir y Morata lamentó no haber celebrado el segundo en un escaso fuera de juego a pocos minutos del 90. El marcador no se movió, la victoria viajó a Madrid y es la tercera de los últimos cuatro partidos. Los de Simeone mandan un mensaje al Sevilla y se hacen fuertes en la tercera plaza. Los granotas, por su parte, no tienen la permanencia cerrada pero no pasarán apuros.