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La gran final de la NFL, también conocida como Super Bowl, se saldó con la victoria de los New England Patriots, que han empatado con los Pittsburgh Steelers como los dos equipos más laureados de la historia con 6 anillos en su palmarés.

Para lo sucedido este lunes en la Super Bowl se han barajado muchas teorías: el nerviosismo de los Los Angeles Rams por enfrentarse a un rival como los New England Patriots (con cinco Super Bowl ganadas), que los Patriots cuenten con Tom Brady y Rob Gronkowski en sus filas o el buen esquema defensivo diseñado por Bill Belichik, que consiguió descuadrar al equipo contrario. Quizá fuera una combinación de las tres, pero lo que sí está claro es que los Patriots han obtenido su sexta Super Bowl con una victoria de 13-3.

Las quejas de los aficionados por un partido en el que se apostó más por la eficacia que por la espectacularidad dejaron de oírse cuando la estrategia de Belichik demostró dar frutos. La Super Bowl LIII pasará a la historia como la Super Bowl en la que el equipo ganador marcó menos puntos para ganar, pero también supone un hito no solo para los Patriots, sino para Tom Brady, que muestra que a pesar de sus 41 años y los rumores de que debería retirarse, aún continúa dispuesto a dar mucha guerra. Y si Brady tiene cerca a Gronkowski, los aficionados podrán ver jugadas así:

Y no solo se puede hablar del equipo vencedor. Los Rams, aunque no firmaron el mejor partido de su trayectoria, lograron hacer sudar a los campeones. Zuerlein incluso logró anotar el field goal más largo de la historia de las finales y empatar el encuentro para los Rams.


Sin embargo, el juego de los Rams no logró despegar y quedaron a merced de los Patriots, que no dudaron en acabar con su rival.

Más allá del terreno deportivo, la Super Bowl se caracteriza por ser un show televisivo espectacular. Y para lograr algo así, decidieron contar con la presencia de Maroon 5, que junto con los raperos Travis Scott y Big Boi, se encargaron de entretener a los espectadores durante el descanso:

La interpretación del himno estadounidense corrió a cargo de la cantante Gladys Knight, que cuenta con siete premios Grammy.