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Facebook / @durhamconstabulary

Simon Jones, un ladrón de 37 años, esperó en la cola de una sucursal del banco Natwest en Reino Unido para atracarlo, ataviado con la ropa de faena: gafas oscuras, una máscara y guantes de látex azules, sin que nadie le dijera nada por temor a ofenderle ya que pensaron que el sospechoso padecía una enfermedad de la piel.

El incidente tuvo lugar el pasado 17 de mayo en la ciudad de Bishop Auckland, Reino Unido, tal y como informó  ‘Telegraph‘.

Simon Jones permaneció en silencio en la fila de la sucursal durante 15 minutos. Al llegar a la ventanilla, Jones le dijo a la cajera que tenía ácido y una bomba, antes de obligarla a introducir el dinero en su bolsa.

Jones escapó del lugar con el botín, pero su coche fue localizado gracias al testimonio de los testigos.