La protectora de Palafolls pide ayuda urgente después de que las lluvias anegaran su refugio.
Ocurrió el 4 de octubre, con las tormentas de principios de mes, cuando el recinto de la Associació Amics dels Animals de Palafolls (Barcelona) quedó completamente cubierto de agua. Semanas después, el balance sigue doliendo: módulos movidos y desnivelados, casetas rotas , rascadores destrozados, maquinaria posiblemente estropeada y comida que se echó a perder.
¿Qué pasó exactamente en el refugio de Palafolls?
Lo primero que conviene aclarar es que no hubo que lamentar víctimas entre los animales. Los voluntarios evacuaron a una perra con sus cachorros y a tres gatitos justo antes de que el suelo de su casita cediera. Ese detalle, que parece menor, marca la diferencia entre un susto y una tragedia.
El verdadero problema vino después. El refugio no puede operar con normalidad y la lista de daños no deja de crecer. La reconstrucción del suelo de la casa de gatos es ahora mismo la prioridad, porque sin esa base el centro pierde una de sus estancias clave.
Y luego están las facturas. En plena resaca del temporal, ocho cachorros tuvieron que ser hospitalizados de urgencia por parvovirus, una infección vírica muy contagiosa y especialmente dura con los cachorros. Todos lograron superarla. Ante cualquier síntoma extraño en un cachorro, lo mejor es acudir al veterinario sin esperar.
Cómo se vive una inundación desde dentro
No tuvieron la misma suerte dos gatitos rescatados esos mismos días. Uno tuvo que pasar por quirófano y ambos murieron días después. Cuando una protectora pide ayuda, casi nunca habla solo de ladrillos.
Un temporal se lleva por delante suelos y tejados; lo que de verdad levanta un refugio son las manos que aparecen después.
A ver, hay otro factor que explica mucho. La entidad ya había vivido una inundación con el temporal Gloria, en enero de 2020, y esa experiencia pesó en su forma de actuar. Decidieron no lanzar un llamamiento masivo el día del desastre: los servicios de emergencia no daban abasto y muchos vecinos estaban pidiendo ayuda en sus propias casas.
Lo contaron ellos mismos: llegaron de madrugada, cuando todavía se podía acceder al refugio, y las imágenes que compartieron mostraban los patios casi vacíos. Primero los animales. Después, el resto.
Ese orden dice mucho de cómo entienden su trabajo. También explica por qué ahora, con la emergencia ya pasada, sí reclaman esa mano que entonces no quisieron pedir.
Por qué esta petición de ayuda importa más de lo que parece
Un refugio anegado deja de acoger y sigue pagando facturas que no entienden de temporales. Es un centro que pierde material, que no puede atender nuevos rescates y que, mientras se seca, acumula gastos veterinarios. Y en otoño, con las lluvias torrenciales a la orden del día, cualquier instalación a la intemperie es vulnerable.
Por eso el llamamiento no va de caridad puntual, sino de mantener a flote una estructura que sostiene vidas. La cuenta de CaixaBank está abierta para recibir donaciones (ES59 2100 4490 3613 0000 6938). Cualquier aportación, dicen desde la entidad, ayuda a levantar el suelo de la casa de gatos y a cubrir las facturas pendientes.
Si el dinero no es una opción, hay más maneras de arrimar el hombro: difundir la petición, compartir sus publicaciones de adopción o valorar una acogida temporal. La adopción responsable es la otra cara de la misma moneda.
🐾 Huella animal
- ❤️ Por qué es importante para un amante de los animales: Un refugio en pie es la primera línea para que muchos animales tengan otra oportunidad.
- 📌 De qué no tienes que olvidarte: Si adoptas, hazlo de forma responsable; y ante cualquier síntoma en un cachorro, acude al veterinario.
- ⚠️ Cosas a tener en cuenta para el futuro: Los temporales serán más frecuentes: exigir instalaciones seguras y apoyar a las protectoras locales es la mejor prevención.



