Es posible que, de cara a las elecciones del 29-N, Pedro Sánchez acuda a ser entrevistado por Pablo Motos en El Hormiguero.
Y es que, pese a la reciente entrevista en La Revuelta con Broncano, el presidente del Gobierno se ha sentado cuatro veces en el programa de Antena 3.
La primera fue el 17 de septiembre de 2014, cuando llevaba apenas dos meses como secretario general del PSOE tras ganar las primarias; la última, el 27 de junio de 2023, ya como presidente del Gobierno y siete años después de su visita anterior. Entre ambas, dos apariciones encajadas en campaña electoral: el 8 de diciembre de 2015, doce días antes de los comicios del 20-D, y el 20 de junio de 2016, en la repetición electoral del 26-J.
Vamos a repasar cada una de ellas.
2Diciembre de 2015: Pedro Sánchez visita El Hormiguero en plena campaña electoral
Pedro Sánchez volvió a El Hormiguero el 8 de diciembre de 2015, en un especial de prime time que Antena 3 emitió después del Real Madrid-Malmö de la Champions League. Faltaban doce días para las elecciones generales del 20-D y su visita llegaba solo 24 horas después del debate a cuatro organizado por Atresmedia, en el que la mayoría de los análisis y de las encuestas lo situaron como perdedor frente a Soraya Sáenz de Santamaría, Pablo Iglesias y Albert Rivera. Esa acumulación de dos espacios de máxima audiencia consecutivos en la misma cadena, con la campaña en su ecuador y los sondeos en contra, explica por qué la cita ocupa un lugar propio en la lista: no fue una entrevista más, sino un intento de reencuadrar su campaña ante casi tres millones de personas. Mariano Rajoy fue el único de los cuatro grandes candidatos que no pasó por el programa.
El encuentro acabó dominado por los rivales más que por sus propias propuestas. Sánchez dejó titulares como que Pablo Iglesias debía «salir del armario y decir que es comunista», que Ciudadanos eran «las nuevas generaciones del PP» o que temía que Rajoy no acudiera al cara a cara del lunes siguiente. Pablo Motos le apretó con los sondeos —le recordó que el CIS lo daba como perdedor y que «Rajoy os está ganando sin hacer nada»— y le preguntó si le querían dentro de su propio partido. La audiencia fue la más floja de los tres candidatos que habían pasado por el formato: 2,8 millones de espectadores y un 15,6% de cuota, frente a los 3,8 millones (21,7%) de Iglesias y los cerca de 3 millones (17,1%) de Rivera. Doce días después, el PSOE se quedó en 90 escaños, su peor resultado en unas generales hasta entonces.

