La Comunidad de Madrid amplía de nueve a doce las entidades adheridas a Mi Primera Vivienda, el aval público dotado con 25 millones de euros para 2026.
A CaixaBank, Banco Santander, Ibercaja, ING, Unicaja, Kutxabank, ABANCA, Banco Sabadell y Eurocaja Rural se suman ahora Bankinter, Cajamar y Unión de Créditos Inmobiliarios. Traducido: si ninguno de los nueve bancos que había hasta ahora te encajaba, tienes tres puertas nuevas donde preguntar.
Qué cambia con las tres entidades nuevas
Cambia el acceso, no las condiciones. Cada entidad aplica sus propios tipos, comisiones, y exigencias dentro del marco del programa, así que comparar entre las doce no es un consejo de folleto: es la diferencia entre una cuota que puedes pagar y otra que te come el sueldo.
La dotación es de 25 millones de euros para 2026, según la información facilitada por el Gobierno autonómico. El programa está pensado para gente con ingresos estables y capacidad de pago que, aun así, no ha conseguido reunir el ahorro necesario para entrar en una casa.
Y ahí está la clave de todo: el aval público, es decir, una garantía que responde del préstamo ante el banco, es lo que permite que la hipoteca financie hasta el 100% del precio. Sin ese respaldo, ese porcentaje no suele estar sobre la mesa para un primer comprador.
Cuánto te financian según tu edad y qué piso entra
La horquilla depende de los años que tengas. La financiación llega al 100% si no has cumplido los 40; baja al 95% entre los 40 y los 45; y se queda en el 90% entre los 45 y los 50.
El aval no regala la casa: hace que el banco preste hasta el 100% del precio a quien tiene nómina pero no ha podido ahorrar la entrada.
El límite general está en 50 años, aunque la normativa abre la puerta sin esa restricción a las familias con hijos menores a su cargo, a las familias numerosas y a las monoparentales. Ahí el criterio de edad deja de aplicar.
El precio máximo de adquisición del inmueble se fija en 425.000 euros. Por encima de esa cifra, el aval no entra.
Lo que importa es esto: el programa no es para quien no puede pagar la hipoteca, sino para quien puede pagarla y no llega a la entrada. Si tu problema es la cuota mensual, este aval no te lo resuelve.

Lo demás que llega en vivienda: alquileres, ascensores y pisos vacíos
La ampliación del aval viene dentro de un paquete más amplio. El Plan Vive Solución Joven prevé 2.500 viviendas de alquiler asequible para jóvenes menores de 35 años, y otras 600 para colectivos vulnerables gestionadas por la Agencia de Vivienda Social.
Dentro de ese plan hay reservas concretas: una parte para miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, y al menos 120 de los 1.000 pisos previstos en San Sebastián de los Reyes, junto al Hospital Universitario Infanta Sofía, para profesionales sanitarios.
En rehabilitación, se convocarán ayudas para instalar ascensores en edificios residenciales con 50 millones de euros, dentro de Rehabilitar Madrid, cuyo presupuesto global asciende a 450 millones. También está previsto un mapa regional de propiedades en desuso o deshabitadas para incorporarlas al mercado del alquiler.
Un aval al 100% no arregla el precio de la vivienda
Vamos por partes. Que doce entidades en lugar de nueve presten con aval público es una buena noticia práctica: más competencia y más opciones de que una de ellas diga sí. Eso sí, cuando hay mucha demanda, el dinero se reparte por orden de llegada y de papeles en regla, así que la carpeta ordenada importa más de lo que parece.
Pero conviene no confundir el remedio con la enfermedad. Un aval no baja el precio del piso ni el del alquiler, y no arregla un mercado en el que la vivienda se lleva una parte enorme de la nómina. El techo de 425.000 euros marca dónde se acaba el programa, y en las zonas más tensionadas esa cifra se queda corta para un piso familiar.
Lo segundo: el aval es una garantía, no una subvención. Si dejas de pagar, alguien responde por ti, y eso tiene consecuencias. No es dinero regalado. Traduciendo: firma solo si la cuota te deja dormir.
Y lo tercero, lo que no cabe en el titular: 2.500 pisos de alquiler joven son muchos en un comunicado y bastantes menos cuando se reparten por toda la región y se construyen a lo largo de varios años. La pregunta que hay que hacer el año que viene no es cuántos se anuncian, sino cuántos están terminados y a qué precio salen.
📅 Dónde y cuándo
- Plazo: la ampliación se enmarca en el ejercicio 2026, con 25 millones de dotación; la información facilitada por la Comunidad no detalla una fecha límite de solicitud.
- Quién puede pedirlo: menores de 50 años con solvencia pero sin ahorros para la entrada; sin límite de edad en familias con hijos menores a cargo, numerosas y monoparentales.
- Cuánto: hasta el 100% de financiación por debajo de los 40 años, el 95% entre 40 y 45 y el 90% entre 45 y 50, con un techo de vivienda de 425.000 euros.
- Dónde se solicita: en las doce entidades adheridas (Bankinter, Cajamar, Unión de Créditos Inmobiliarios, CaixaBank, Santander, Ibercaja, ING, Unicaja, Kutxabank, ABANCA, Sabadell y Eurocaja Rural).
En resumen (para tu bolsillo y tu salud mental)
- 💸 ¿Qué ha cambiado? Mi Primera Vivienda pasa de nueve a doce entidades adheridas, con 25 millones de dotación para 2026.
- 👥 ¿A quién afecta exactamente? A menores de 50 años con nómina estable y sin ahorro para la entrada; el 100% solo por debajo de los 40.
- ✅ ¿Qué puedes hacer al respecto? Pregunta en las tres entidades nuevas y compara tipos y comisiones antes de firmar nada.



