El humo del tabaco vuelve a colarse donde no debería. El 23,8% de los no fumadores españoles está expuesto al humo ajeno, una cifra superior a la de 2011 y la primera subida en quince años.
Los datos proceden de un estudio de la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR) que publica la revista científica Tobacco Control, del grupo BMJ. La serie es elocuente: la exposición cayó del 49,5% en 2005 al 37,9% en 2007 y al 21,3% en 2011. En 2024, último dato disponible, repuntó hasta el 23,8%.
¿Qué ha pasado y qué dicen los datos?
La media nacional esconde un mapa desigual. La exposición en las terrazas alcanza al 54,9% de los no fumadores, el punto más alto de todos los entornos analizados. Son espacios al aire libre y, por eso, quedan fuera del veto que la ley de 2010 impuso en el interior de los locales de hostelería.
El trabajo mide también la evolución por entornos. El incremento es del 15% en las terrazas, del 30% en los lugares de trabajo, del 13% en los centros escolares y del 5% en los hogares, según detalla Carlos A. Jiménez, uno de los autores. «Ha habido un aumento en todos los espacios públicos y muy llamativamente», sostiene.
Llama la atención que los mayores repuntes se den donde fumar está prohibido desde hace años. Los centros de trabajo registran subidas de dos dígitos pese a la prohibición vigente, una circunstancia que los autores atribuyen a la falta de vigilancia.
«Las leyes no se están cumpliendo. No se está vigilando la implementación de la legislación», lamenta Jiménez. A su juicio, la aparición de cigarrillos electrónicos y de tabaco calentado también empuja al alza: «la mayoría de los fumadores de tabaco calentado dicen que no fuman, pero sí lo son».
Quince años después de la última gran ley antitabaco, el aire que respiran los no fumadores ha vuelto a empeorar en los espacios públicos.
¿A quién afecta y por qué sube la exposición?
El humo ajeno, o de segunda mano, es el que respira quien no fuma en un ambiente donde otras personas consumen tabaco. El impacto recae sobre todo en pacientes con asma o enfermedad pulmonar obstructiva crónica, en niños, en embarazadas y en los trabajadores de hostelería. Casi uno de cada cuatro no fumadores lo respira en algún momento del día.
El dato preocupa.
El marco legal explica buena parte del parón. La ley de 2005 y la prohibición total en interiores de 2010 marcaron el último avance normativo. El proyecto para prohibir fumar en las terrazas decayó sin tramitación: la reforma que impulsaba el Ministerio de Sanidad recibió luz verde del Gobierno en julio de 2026, casi tres años después del anuncio, y el adelanto electoral la dejó sin recorrido en las Cortes.
Lo que ya funcionó en 2005 y 2010, y lo que viene ahora
No es la primera vez.
Las dos normas anteriores sí tuvieron efecto medible. La ley de 2005 redujo la exposición del 49,5% al 37,9% en dos años; la de 2010 la bajó hasta el 21,3% en 2011. Aquel descenso alcanzó incluso entornos que no estaban regulados, como los hogares, recuerdan los autores.
Josep M. Borràs, coordinador científico de la Estrategia en Cáncer del Sistema Nacional de Salud, defiende «esfuerzos continuados» para mantener los niveles logrados, en declaraciones a Science Media Centre. Josep Maria Suelves, vicepresidente del Comité Nacional para la Prevención del Tabaquismo, reclama ampliar los espacios sin humo, subir los precios del tabaco y extender el empaquetado neutro.
La paradoja es que cada vez fuman menos personas. El consumo diario de tabaco cae al 15,4% de la población, el mínimo de la serie histórica, que en 1993 marcaba el 32,1%, según la Encuesta de Salud de España 2025 que elaboran el Ministerio de Sanidad y el INE.
Por sexos, fuman a diario más hombres (18,4%) que mujeres (12,6%). La brecha por clase social supera los 17 puntos entre los varones: va del 8,8% en las rentas más altas al 26,6% en las menos favorecidas. La misma encuesta detecta un repunte del alcohol: el 8,9% bebe a diario y el 35,1% al menos una vez por semana.
Con la norma caducada, el escenario pasa por retomar la reforma cuando se forme un nuevo Ejecutivo. Los autores piden, además de restricciones, facilidades para dejar de fumar, tanto de tabaco convencional como de nuevos dispositivos. Entretanto, la exposición seguirá midiéndose en las terrazas, en los centros de trabajo y en los colegios.
📌 El foco social: las claves
- 🔎 Qué es lo importante: El 23,8% de los no fumadores está expuesto al humo ajeno, más que en 2011.
- 👥 Quiénes son los afectados: Pacientes respiratorios, niños, embarazadas y trabajadores de hostelería, sobre todo en terrazas.
- ➡️ Qué consecuencias puede traer: La reforma que prohibía fumar en terrazas decayó y deberá retomarse con el nuevo Gobierno.



