Gabriel Rufián ha explicado en distintas entrevistas cómo organiza su vida residencial entre Madrid y Cataluña, dos lugares a los que está vinculado por motivos profesionales y familiares. En un momento en el que el acceso a la vivienda ocupa buena parte del debate público, el portavoz de Esquerra Republicana de Catalunya en el Congreso de los Diputados ha contado que recurre al alquiler durante sus jornadas parlamentarias en la capital y que, cuando regresa a su tierra, se aloja en casa de su madre.
También ha hablado de sus propiedades inmobiliarias, de la posibilidad de heredar la vivienda familiar y de los esfuerzos que hicieron sus padres para sacar adelante a la familia. Las declaraciones de Gabriel Rufián en distintos programas de televisión permiten conocer algunos detalles de su situación personal, así como la relación que mantiene con sus raíces catalanas y andaluzas. Sus palabras sobre el piso de su madre, situado en un barrio obrero, y sobre la herencia que podría recibir en el futuro han vuelto a poner el foco en una cuestión que afecta a numerosos ciudadanos.
Gabriel Rufián explica cómo se organiza entre Madrid y Cataluña

La actividad parlamentaria obliga a Gabriel Rufián a desplazarse con frecuencia a Madrid, donde se celebran los plenos del Congreso de los Diputados. Sin embargo, su estancia en la capital no significa que haya establecido allí su residencia habitual en una vivienda propia. El político ha explicado que se aloja en un piso de alquiler durante los días que debe permanecer en Madrid por su trabajo y que, al regresar a Cataluña, vuelve a la casa de su madre.
Así lo contó durante una conversación con la periodista Thais Villas en ‘El Intermedio’, el programa de La Sexta. Al abordar su situación residencial, Gabriel Rufián describió con claridad cómo distribuye sus estancias entre ambos lugares. “Estoy de alquiler. Cuando estoy en Madrid tres días o cuatro días de pleno, de alquiler, y cuando estoy en Cataluña en casa de mi madre”, ha explicado Rufián durante su intervención en el programa de La Sexta.
La declaración, realizada en 2022, reflejaba una organización ligada directamente a sus obligaciones políticas. Durante años, el portavoz de ERC ha tenido que pasar varios días a la semana en la capital para participar en la actividad parlamentaria, sin desvincularse por ello de su lugar de origen ni de su entorno familiar.
La situación de Gabriel Rufián también muestra que sus desplazamientos no se traducen necesariamente en la compra de una vivienda en Madrid. Según lo que ha contado públicamente, el alquiler le permite disponer de alojamiento durante las jornadas de trabajo, mientras que la casa de su madre continúa siendo una referencia cuando vuelve a Cataluña.
La confesión de Gabriel Rufián sobre la herencia de su madre
Durante aquella entrevista en ‘El Intermedio’, Thais Villas quiso saber si Gabriel Rufián esperaba recibir algún día la vivienda familiar. La pregunta dio lugar a una respuesta en la que el político habló tanto de la edad de su madre como de sus expectativas sobre una posible herencia. Rufián explicó que no tiene hermanos y que, precisamente porque su madre es todavía joven, considera que ese momento queda muy lejos.
Sus palabras fueron claras: “No tengo hermanos, pero mi madre es muy joven, así que voy a heredar tardísimo, ojalá nunca herede”. Con esa respuesta, Gabriel Rufián dejó ver que no contempla la herencia como algo inmediato y que preferiría no tener que afrontar esa pérdida para recibir el inmueble.
El diputado también aprovechó la conversación para describir la vivienda en la que se aloja cuando regresa a Cataluña. Sobre el piso de su madre, señaló que “es un piso que está muy bien, muy chulo, en un barrio obrero”. La referencia al barrio y a las características de la casa forma parte de las explicaciones que ha ofrecido sobre su vida cotidiana fuera del Congreso.
La cuestión resulta especialmente relevante en el contexto de las dificultades para acceder a una vivienda. Las declaraciones de Gabriel Rufián permiten distinguir entre el alojamiento que necesita por motivos laborales, su vínculo con el hogar familiar y las propiedades que pueda tener a su nombre. No obstante, para conocer su situación inmobiliaria completa también es necesario tener en cuenta otra explicación que ofreció en televisión.
La vivienda que Gabriel Rufián comparte con su expareja

En otra ocasión, Gabriel Rufián abordó su situación patrimonial en ‘Salvados’, el programa de La Sexta presentado por Gonzo. Durante la conversación, ambos trataron el problema de la vivienda y el político explicó que es propietario de una parte de un inmueble que no utiliza como residencia.
Al hablar de esa propiedad, Rufián afirmó que “yo solo soy propietario de la mitad de una casa donde no vivo”. La vivienda habría sido adquirida en 2018 junto a su expareja, por lo que su participación en el inmueble corresponde al 50%. El propio político precisó así que no vive en esa casa, aunque conserva una parte de la propiedad.
Este detalle completa la información sobre la forma en que Gabriel Rufián resuelve sus necesidades de alojamiento. Por un lado, paga un alquiler durante sus estancias en Madrid y, por otro, se instala en casa de su madre cuando vuelve a Cataluña. A ello se suma la mitad de la vivienda comprada con su expareja, un inmueble en el que ya no reside.
Por tanto, no sería preciso afirmar que Gabriel Rufián carece por completo de propiedades inmobiliarias. Sus declaraciones indican que posee una participación del 50% en una casa, pero también aclaran que no vive allí. La diferencia entre tener una parte de un inmueble y disponer de una vivienda propia como residencia habitual ayuda a entender mejor las explicaciones que ha dado sobre su situación.
Gabriel Rufián recuerda el esfuerzo de sus padres
La relación de Gabriel Rufián con la vivienda familiar está vinculada también a la historia de sus padres. En una entrevista concedida a ‘La Vanguardia’ en 2015, el político habló de la edad a la que Josefa y Antonio tuvieron a sus hijos y destacó la escasa diferencia de edad que existe entre ellos y él. “Mi madre me tuvo con 18 años y mi padre tenía 19”, explicó.
En esa misma conversación, Gabriel Rufián recordó la trayectoria laboral de sus padres y las dificultades que afrontaron para mantener a la familia. Ambos tenían una peletería en el barrio del Fondo, en Santa Coloma de Gramenet. Cuando el negocio cerró, tuvieron que buscar otras formas de ganarse la vida.
El político relató que “tenían una peletería en el barrio del Fondo de Santa Coloma de Gramenet. Cuando cerraron, porque los inmigrantes chinos se hicieron con el sector, se dedicaron a todo tipo de cosas”. Sus palabras describen un cambio en la actividad laboral de la familia después de abandonar el negocio que habían mantenido durante años.
También recordó el esfuerzo que hicieron para continuar formándose y trabajar en diferentes sectores. Con agradecimiento, explicó que “durante la noche se sacaron el graduado escolar. Mi madre ha sido auxiliar administrativa y auxiliar de enfermería haciendo suplencias de todo tipo; y mi padre: cocinero, transportista, comercial… Los recuerdo siempre trabajando”. Esa experiencia familiar forma parte de los recuerdos que Gabriel Rufián ha compartido públicamente y ayuda a entender la importancia que concede a sus orígenes.
La casa de su madre continúa siendo el lugar donde se aloja cuando regresa a Cataluña. De este modo, el piso al que se refirió en ‘El Intermedio’ no aparece únicamente como una solución práctica para sus desplazamientos, sino también como una vivienda ligada a su historia familiar.
Los orígenes andaluces que Gabriel Rufián reivindica

Aunque Gabriel Rufián nació en Santa Coloma de Gramenet, sus raíces familiares se encuentran en Andalucía. Sus abuelos emigraron desde las provincias de Jaén y Granada hacia Cataluña en busca de mejores condiciones de vida. Allí se establecieron y formaron parte de una comunidad que, como tantas otras familias, se trasladó para encontrar oportunidades de trabajo y salir adelante.
El político habló de esa historia durante una entrevista concedida a ‘La Revuelta’ el año pasado. Al recordar la decisión de sus abuelos, Gabriel Rufián expresó su orgullo por el camino que emprendieron varias décadas atrás. “Me siento muy orgulloso de que mis abuelos huyeran de Jaén y Granada hace cincuenta o sesenta años, para ir a Cataluña, a un barrio de Santa Coloma de Gramanet, podían haber ido a un barrio de Madrid o Bilbao, me da igual, para vivir, para subsistir”.
Sus palabras conectan la historia de su familia con la de quienes abandonaron sus lugares de origen para establecerse en otra comunidad. En el caso de los abuelos de Gabriel Rufián, aquel traslado desde Andalucía terminó convirtiendo Cataluña en el lugar donde nació y creció el político.
La trayectoria de su familia, los empleos de sus padres y el vínculo que mantiene con la casa materna ayudan a contextualizar sus declaraciones sobre la vivienda. A ello se suma su actividad política, que le obliga a desplazarse entre Madrid y Cataluña y a buscar soluciones diferentes para alojarse en cada lugar.



