Collares eléctricos prohibidos en Bilbao: el TSJPV anula la autorización y protege las colonias felinas

El tribunal anula la excepción que permitía usar estos dispositivos con supervisión de un adiestrador y aval veterinario. También corrige las trabas a las colonias felinas en espacios privados.

Los collares eléctricos ya no tienen hueco legal en Bilbao: el TSJPV ha anulado el artículo de la ordenanza que permitía usarlos.

La sentencia, fechada el 30 de septiembre, estima parcialmente el recurso de PACMA contra la ordenanza de animales de compañía de Bilbao, aprobada el 27 de marzo de 2025. El fallo llega después de que el Consistorio desestimara casi todas las alegaciones del partido en la fase de información pública, según la nota de prensa de PACMA.

¿Qué ha anulado exactamente el tribunal?

El primer punto es el que más ruido hace: la excepción que autorizaba los collares eléctricos en Bilbao queda sin efecto. El texto del artículo 5.2.b) permitía usarlos con supervisión de personal adiestrador y autorización veterinaria. El tribunal entiende que esa puerta choca con la prohibición que ya fija la legislación estatal.

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La segunda parte afecta a los gatos comunitarios. La sentencia anula las referencias de los artículos 3.27 y 24.1 que solo reconocían las colonias felinas asentadas en dominio público, y también el párrafo que condicionaba su admisión en terrenos privados o de otras administraciones. los ayuntamientos tienen competencias sobre colonias felinas también en suelo privado, recuerda el tribunal.

Hay más. La sentencia declara nulos los apartados h) e i) del artículo 2, que dejaban fuera del ámbito de la ordenanza los núcleos zoológicos y el comercio y venta de animales. También cae la referencia que reducía la definición de animal abandonado a los recogidos en la vía pública, y la obligación de que los animales transportados en vehículos particulares viajaran en la parte trasera. Sin costas para ninguna de las partes.

Un collar eléctrico no educa: castiga. Y ninguna ordenanza municipal debería rebajar una prohibición que la ley estatal ya marca.

Ese es el eje del fallo: la jerarquía normativa. Contra la resolución cabe recurso de casación en el plazo de treinta días desde el día siguiente al de su notificación, así que el asunto puede volver a moverse.

¿Por qué importa que se permitieran los collares eléctricos?

Estos dispositivos aplican una descarga en el cuello del perro cuando ladra, tira de la correa o cruza un límite marcado. PACMA alegó que esa excepción contraviene la prohibición de la legislación estatal, y el tribunal le ha dado la razón en este punto.

sentencia colonias felinas Bilbao

El adiestramiento en positivo no necesita castigos aversivos para funcionar. Si tu perro ladra sin parar o tira como un poseso, lo primero es descartar dolor o ansiedad con tu veterinario y, después, trabajar con un educador canino titulado.

Con las colonias felinas pasa algo parecido. El método CER —captura, esterilización y retorno— es el sistema que defienden las entidades de protección animal para controlar la población de gatos comunitarios sin sacrificios. Y si el ayuntamiento solo reconoce las colonias del dominio público, deja fuera a los voluntarios que cuidan gatos en solares o parcelas privadas. Sin reconocimiento no hay censo, ni alimento controlado, ni veterinario de referencia.

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Lo que esta sentencia cambia para los animales (y para quien los cuida)

La clave jurídica se repite en cada punto: un ayuntamiento puede endurecer la protección de los animales, pero no rebajarla. Cuando una ordenanza abre una puerta que la ley estatal cierra, el tribunal la anula. Pasó con los collares eléctricos, con la lectura restrictiva de las colonias felinas y con la exclusión de los núcleos zoológicos y del comercio de animales.

Para quien convive con gatos comunitarios, el cambio es tangible: su labor deja de depender de si el suelo es público o privado. Y para quien tiene perro, la lectura es todavía más directa. Si tu perro ladra o tira de la correa, una descarga no es adiestramiento: es un castigo, y no hay atajo que sustituya el trabajo diario.

Queda por ver si el Ayuntamiento de Bilbao recurre en casación o si adapta la ordenanza al fallo. Mientras tanto, si te cruzas con una colonia felina, recuerda que esos gatos están cuidados y censados por voluntarios: no son abandonados ni conviene llevárselos a casa sin más.

🐾 Huella animal

  • ❤️ Por qué es importante para un amante de los animales: Una sentencia que retira el aval municipal a un castigo físico y protege a los gatos de calle.
  • 📌 De qué no tienes que olvidarte: Ante cualquier problema de conducta, consulta con un veterinario y con un educador canino titulado.
  • ⚠️ Cosas a tener en cuenta para el futuro: El Ayuntamiento aún puede recurrir en casación y la ordenanza tendrá que reescribirse.