El Museo Egipcio de Barcelona suma dos piezas únicas: un conjunto funerario y un relieve de Ajenatón y Nefertiti

El conjunto funerario de la dama Iah-tes-najt conserva el sarcófago exterior y el ataúd interior, con textos jeroglíficos y más de veinte divinidades. El relieve de Tell el-Amarna es la única representación conjunta de la pareja real en una colección española.

Hay dos nuevas razones para volver al Museo Egipcio de Barcelona. El museo acaba de incorporar a su colección un conjunto funerario completo de hace más de 2.500 años y un relieve con Ajenatón y Nefertiti que no tiene parangón en ninguna colección española.

No es un añadido menor. El Museo Egipcio de Barcelona reúne más de 1.350 piezas sobre la vida, la religión y el mundo funerario del antiguo Egipto, y estas dos compras llegan justo a dos de sus ámbitos de referencia: las creencias sobre la muerte y la figura del faraón.

Una pieza procede del Período Saíta, la dinastía XXVI, entre el 664 y el 525 antes de Cristo. La otra se talló durante el reinado de Ajenatón, hacia 1353-1335 a. C. Casi mil años las separan. Y las dos cuentan, en el fondo, la misma historia: cómo se relacionaba un egipcio con lo divino.

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Qué dos piezas ha incorporado el Museo Egipcio de Barcelona

La primera es el conjunto funerario de Iah-tes-najt, 'la luna es su fuerza', una dama noble del Período Saíta. Lo forman cuatro elementos: la base y la tapa del sarcófago exterior y la base y la tapa del ataúd antropoide interior. En España no existe hoy otro conjunto así expuesto al público.

La segunda es un fragmento de relieve en arenisca procedente de Tell el-Amarna, con el faraón y la reina realizando ofrendas al dios Atón. Se trata de la única representación conjunta de la pareja real en una colección española. Ahí es nada.

Dos objetos separados por casi mil años comparten la misma virtud: obligan a mirar despacio algo que durante siglos estuvo reservado a muy pocos.

El conjunto funerario de Iah-tes-najt: qué hay que mirar

Lo primero que impresiona es la conservación. «Destacaría, en primer lugar, su extraordinario estado de conservación», señala Maixaixa Taulé, directora general del museo. Los cuatro elementos lucen una decoración muy rica, con textos jeroglíficos que incluyen fórmulas de petición de ofrendas, invocaciones a los dioses y discursos pronunciados por ellos.

En el ataúd interior aparecen versiones abreviadas de tres capítulos del Libro de los Muertos. El repertorio iconográfico reúne más de una veintena de divinidades. Nut, la diosa del cielo, aparece hasta en cuatro ocasiones y en gran formato; la acompañan Isis, Neftis, Anubis, Sokar, y Horus de Behedet.

El detalle que no hay que perderse son las escenas narrativas. Iah-tes-najt adorando a Ra, la barca de Ra-Atum viajando por el firmamento, la momificación de la difunta. Ahí está todo el relato del Más Allá contado en madera y pigmento.

Hay además un dato que añade misterio. Sobre el lugar donde descansaba la cabeza de la mujer se halló un papiro de 23,5 metros con un ejemplar del Libro de los Muertos. No forma parte de la adquisición: se conserva en el Departamento de Egiptología de la Universidad de Colonia.

Y queda lo que todavía no se sabe. La incorporación abre nuevas vías de investigación sobre esta mujer concreta y sobre las prácticas funerarias de la dinastía XXVI, tal y como apuntan desde la propia institución.

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Ajenatón, Nefertiti y el período de Amarna: por qué importa este relieve

El relieve es, con casi total seguridad, la pieza que más va a dar que hablar. En la escena, Ajenatón aparece de pie, tocado con la corona jepresh (la corona azul de coronación), con faldellín plisado y los brazos alzados hacia el dios. Detrás, Nefertiti luce un tocado de difícil identificación en el que se aprecia el ureo, la serpiente protectora de la realeza, y sostiene dos ramos de flores que presenta a Atón. En la parte superior se conservan restos de los cartuchos con los nombres del dios y del faraón.

¿Por qué merece tanta atención? Porque la imagen de Ajenatón fue perseguida y dañada después de su reinado, con la voluntad expresa de borrar su memoria. Y aquí, en cambio, su figura se contempla con total nitidez. «Es la única representación conjunta de Ajenatón y Nefertiti conservada en una colección en España», subraya Taulé.

Ajenatón protagonizó una de las épocas más revolucionarias del antiguo Egipto. Noveno faraón de la dinastía XVIII, comenzó a reinar como Amenhotep y, junto a Nefertiti, rompió con la religión tradicional para imponer el culto a Atón, del que él era el único intermediario en la tierra. Trasladó la capital a Ajetaton, la actual Tell el-Amarna. Y construyó una imagen de sí mismo que compartió con su esposa de forma excepcional: los cartuchos de ambos acompañan siempre al del dios. Esa ruptura artística, el llamado período de Amarna, sigue siendo uno de los capítulos más estudiados de la egiptología.

Los grandes museos europeos dedican salas enteras a este período. En España, las piezas de Amarna son más bien escasas. De ahí el valor de una incorporación que permite explicar aquel cambio religioso y estético con un objeto que se tiene delante, no con una lámina de libro.

Cómo visitar el Museo Egipcio de Barcelona

Las dos piezas se incorporan al discurso de la colección permanente del museo, en Barcelona. Conviene confirmar horarios, tarifas y posibles visitas guiadas antes de acercarse, porque pueden variar según la temporada: puedes consultarlos en la web oficial del museo.

Para quien no lo conozca, el recorrido completo pide su tiempo. No es una colección de paso rápido: hay vitrinas que invitan a detenerse y a leer. Recomiendo reservar al menos un par de horas si se quiere llegar a estas dos novedades con la atención que merecen. Merece el viaje.

Ficha técnica

  • Título: Conjunto funerario de Iah-tes-najt y relieve de Ajenatón y Nefertiti
  • Autor o autora: Anónimo (talleres egipcios del Período Saíta y de la dinastía XVIII)
  • Qué puedes ver: Sarcófago exterior con su tapa, ataúd antropoide interior completo, textos jeroglíficos con más de veinte divinidades y un relieve en arenisca de la pareja real ofreciendo a Atón
  • Recinto y ciudad: Museo Egipcio de Barcelona, Barcelona