La Fiesta del Cine arranca este lunes su edición número 28 con las butacas a 3,50 euros y más de 330 cines apuntados.
Cuatro días, del lunes 19 al jueves 22 de octubre, para recuperar la costumbre de elegir película en la cola y no en el algoritmo. La Fiesta del Cine llega, además, en un momento raro de bueno para las salas: en 2026 la taquilla ya ha superado las cifras del año pasado y quedan dos meses para cerrar un curso parecido a los de antes de la pandemia.
Un año en el que el cine español ha dejado de pedir perdón
El dato que me interesa no es el de los 3,50 euros, es el otro: el cine español ha vuelto a pasar de los 100 millones de euros de recaudación y va camino de un cierre histórico. Eso cambia el tono de la campaña. Ya no suena a rescate, suena a ronda extra.
Y en el centro de todo está La bola negra. El tríptico de Javier Calvo y Javier Ambrossi con Lorca como hilo conductor ha pasado de los cuatro millones de espectadores y se ha instalado como la cuarta película española más taquillera de la historia, por delante de Torrente, presidente.
El detalle que casi nadie mira: en Estados Unidos se ha estrenado en solo cuatro salas con una media de casi 70.000 dólares por copia, el segundo mejor arranque por copia del que se tiene registro tras Parásitos. Números de fenómeno, no de excepción.
Qué ver cuando ya has visto 'La bola negra' (o no piensas verla)
El problema de un título así es que se come la cartelera y la conversación. Aquí van siete opciones que aguantan una entrada de martes sin cola para el tríptico lorquiano.
Que un blockbuster español se coma la cartelera no es una mala noticia: es la primera vez en años que la conversación no la empieza Hollywood.
Naza, el documental que da miedo de verdad. Yuval Abraham y Rachel Szor, ganadores del Oscar por No Other Land, logran que 24 miembros de la inteligencia y el ejército israelí cuenten a cámara —voz y rostro distorsionados— la maquinaria de aniquilación de la población palestina. 80 minutos de terror real, con los directores amenazados por Netanyahu y la extrema derecha sionista. Si La zona de interés te dejó seco, esto es su versión documental.
Para quien salga con mono de Lorca, La voz quebrada de Manuel Menchón recupera imágenes inéditas del poeta en movimiento, rodadas en 1932 durante un viaje con La Barraca, y reconstruye su relación con Juan Ramírez de Lucas a base de diarios y cartas. El complemento perfecto del tríptico.
El precio de la red es mejor thriller periodístico que cine de tesis. Aaron Sorkin reconstruye la investigación con la que The Wall Street Journal demostró que Facebook permitió y se lucró del discurso de odio, y la conecta sin pudor con el asalto al Capitolio de 2021. Jeremy Strong calzando a Mark Zuckerberg es un regalo inesperado.
La invitación resuelve la pregunta del año: cómo el enésimo remake acaba siendo lo más interesante de la cartelera. Olivia Wilde dirige y se pone delante en esta adaptación de Sentimental, de Cesc Gay, donde Penélope Cruz y ella se salen en una cena de vecinos que pasa de la cortesía al desastre. Suena en todas las quinielas de los Oscar.
Y luego está Los demonios, que juega en otra liga. Ken Russell firmó una de las películas más polémicas de la historia del cine, y su versión sin censura y restaurada llevaba décadas sin pisar una sala. Decorados de Derek Jarman, provocación sin freno y una Vanessa Redgrave como monja desatada. Si te la pierdes, luego no vengas con que ya no se hacen películas así.
Del cine español que sigue en cartel, dos nombres. El ser querido, de Rodrigo Sorogoyen, con Bardem y Victoria Luengo sobresalientes en ese rodaje donde un director y su hija actriz intentan reconciliarse. Hay una comida que pasa de la risa al llanto y ya es historia reciente del cine patrio.
Y Ceniza en la boca, donde Diego Luna adapta la novela de Brenda Navarro sobre las migrantes mexicanas que cuidan a hijos y padres de la clase alta española mientras dejan a los suyos al otro lado. Sensibilidad sin subrayados, que ya es decir.
Lo que estos cuatro días dicen de las salas (y de nosotros)
La Fiesta del Cine ha cambiado de función. Durante años fue inyección de liquidez en semanas flojas; ahora es escaparate. El público ya no necesita precio, necesita motivos para elegir sala, y con semejante fenómeno en cartelera los motivos sobran.
El precedente lo tenemos grabado: cada vez que un estreno se convierte en acontecimiento social, la taquilla del resto sube unas semanas por contagio. Pero el efecto se diluye rápido. Después del jueves 22 llegan noviembre y diciembre, el tramo donde se decide el año, y ahí toca ver si la temporada de premios sostiene el ritmo o volvemos al bache de siempre.
Mi apuesta es que aguanta. Con los 100 millones ya en el bolsillo, las quinielas apuntando a los Javis, y una cartelera de autor que no da pereza, el problema de esta edición 28 no va a ser llenar salas. Va a ser que quepamos todos el mismo martes.
El resumen para vagos (TL;DR)
- 🎯 ¿Qué ha pasado? Arranca la Fiesta del Cine 28: del 19 al 22 de octubre, butacas a 3,50 euros en más de 330 cines.
- 🔥 ¿Por qué importa? Llega con la taquilla española al alza y 'La bola negra' camino de los Oscar.
- 🤔 ¿Nos afecta o es solo un meme? Afecta si te gusta el cine: hay siete títulos que justifican el viaje.



