Los antidisturbios cargaron este lunes contra los docentes que esperaban a Ayuso y despejaron a empujones su salida.
Ocurrió frente al Palacio de Santoña, en la calle del Príncipe, en pleno centro de Madrid. La presidenta de la Comunidad, Isabel Díaz Ayuso, participaba dentro en un foro sobre longevidad. Fuera, cientos de profesores en la cuarta jornada de la huelga indefinida educativa querían hablar con ella. La Policía Nacional usó la fuerza para abrir un pasillo a su vehículo oficial y alejar a los concentrados de la puerta.
Según los relatos de los propios concentrados, los agentes empujaron y golpearon a varios de ellos. Hubo también disparos de pelotas de goma. Varios periodistas que cubrían la protesta denunciaron haber sido desalojados 'a empujones' del perímetro. Los docentes respondieron con un grito que se repitió durante toda la mañana: 'Somos docentes, no delincuentes'.
Un cordón policial y pitidos para despedir a la presidenta
Cuando el cordón estuvo formado, Ayuso salió del Palacio de Santoña en su coche oficial. Los concentrados despidieron a la dirigente entre pitidos y caceroladas. Antes, los manifestantes habían coreado consignas como 'más recursos y menos discursos' y 'más pupitres y menos fondos buitres'.
El recorrido había empezado mucho antes, frente a la sede de la Consejería de Educación, Ciencia y Universidades. Allí reclamaron a la consejera Mercedes Zarzalejo que se sentara a negociar. De allí marcharon hasta la calle del Príncipe. En el trayecto sacaron a colación el polémico ático adquirido por la Comunidad: pedían, entre cánticos, que se destine a una clase de 'tercero B'.
La cuarta jornada de huelga acabó con un pasillo policial para el coche oficial y una cifra de seguimiento en disputa.
Lo que piden los profesores y lo que responde la Comunidad
Sobre la mesa hay tres ejes: más inversión en los centros, ratios de alumnos por aula más bajas y una reducción de la sobrecarga laboral del profesorado. A primera hora, más de 300 docentes se concentraron frente a un instituto de Formación Profesional de Vallecas, donde estaba prevista una visita de la consejera que finalmente se suspendió. Otro grupo cortó durante media hora un acceso a la A-3 con pupitres y sillas sobre la calzada.
La huelga es indefinida y no tiene fecha de fin. El pulso se libra también en el terreno de las cifras. El Gobierno autonómico sitúa el seguimiento en el 13,2%, frente al 44,6% del miércoles, según los datos difundidos por la Comunidad de Madrid. Los sindicatos discuten esa caída y sostienen que las protestas seguirán hasta que el Ejecutivo regional se siente a negociar.
Ayuso, por su parte, ha calificado las movilizaciones de políticas y ha acusado a los manifestantes de una campaña de 'acoso' e 'intimidación' contra su Gobierno. Además, según recogen medios como La Vanguardia, ha responsabilizado al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, de la violencia en la calle.
Un conflicto que se repite cada curso en Madrid
No es la primera vez que una protesta educativa en Madrid acaba con agentes empujando manifestantes ni con una presidenta autonómica señalando al Gobierno central. Los conflictos por las ratios y la carga lectiva se repiten curso tras curso, y en cada uno la Consejería ha defendido sus cifras de seguimiento frente a las de los convocantes.
De fondo hay dos lecturas del episodio. El Ejecutivo autonómico considera que las concentraciones son políticas y forman parte de una campaña de acoso, y defiende que la intervención policial era necesaria para garantizar la salida de la presidenta. Los convocantes defienden el derecho a huelga y rechazan el trato recibido, resumido en su consigna de la mañana: no son delincuentes. Mientras ambas versiones se cruzan, cada jornada deja aulas sin clase y familias que reorganizan su semana.
Qué ocurre a partir de ahora depende de una mesa que todavía no se ha convocado. Los sindicatos mantienen la huelga indefinida y exigen una reunión con la Consejería. La próxima jornada de protesta volverá a medirse en las aulas y en las calles.
📌 En claves: lo que debes saber
- Qué ha pasado: Los antidisturbios cargaron contra docentes concentrados ante el Palacio de Santoña para permitir la salida de Díaz Ayuso, en la cuarta jornada de huelga educativa.
- Por qué te importa: La huelga deja aulas sin clase y el pulso entre Comunidad y sindicatos decide si habrá negociación sobre ratios y carga laboral.
- A quién afecta: Profesorado de la educación pública madrileña, alumnos y familias, además de los sindicatos que sostienen la huelga indefinida.
- Hacia dónde vamos: Los sindicatos mantienen la huelga sin fecha de fin y exigen una mesa con la Consejería; la Comunidad cifra el seguimiento en el 13,2%.



