María Luisa López tiene 100 años, bebe sobre todo agua y señala una copa de Albariño cuando le preguntan por su longevidad.
Quién es la filóloga que ha soplado 100 velas
Nacida en La Coruña y de origen argentino, López Grigera es una de las grandes especialistas españolas en el Siglo de Oro. Fue profesora emérita de la Universidad de Michigan y se convirtió en la primera mujer en pronunciar la conferencia inaugural en una universidad española. Le propusieron ingresar en la Real Academia Española y dijo que no: creía que había otras mujeres con más méritos.
Ahí es nada.
En una entrevista con ABC Sevilla, la filóloga le quita hierro al asunto del siglo: 'El mérito reside en los genes que heredé y en la libertad de pensamiento que mis padres fomentaron en mí'. Ahí está la primera pista seria, y no es líquida.
La copa de Albariño y el resto de su dieta
Come de todo, pero en cantidades pequeñas. Prioriza los alimentos naturales, las verduras, el producto fresco, y deja de lado los procesados y los platos demasiado condimentados. También controla el consumo de proteínas animales y vegetales. Nada de dietas raras ni suplementos milagro a la vista.
Y luego está el vino. 'Como buena gallega no falta mi copita de Albariño, que siempre ayuda, aunque ahora bebo agua', contó. Ella misma se encarga de matizarlo: hoy bebe principalmente agua y reserva el Albariño para las celebraciones, como el día en que cumplió los 100.
Una copa de vino no explica un siglo de vida; la genética, la mesa templada y una cabeza lúcida sí empiezan a explicarlo.
El vino no es el secreto, y la ciencia lleva años diciéndolo
Aquí conviene frenar. Que una persona de 100 años haya tomado vino buena parte de su vida no demuestra que el alcohol la haya ayudado a llegar hasta ahí. El Ministerio de Sanidad es claro: no existe un nivel de consumo exento de riesgos, y cuanto menos se bebe, menor es la probabilidad de sufrir enfermedades hepáticas y varios tipos de cáncer.
La propia protagonista apunta en otra dirección. Habla de los genes que heredó y de la educación que le dieron sus padres, dos factores que no se compran ni se brindan. Cada cierto tiempo aparece un centenario que atribuye su longevidad a una costumbre muy concreta, y casi siempre el titular se queda con la anécdota y pierde el contexto.
Lo que sí puedes copiarle (y lo que no)
No, no te pongas a beber Albariño pensando en llegar a los 100. El Albariño es una variedad de uva blanca muy plantada en Galicia, y su vino se marida de lujo con marisco, pero no es un medicamento.
Lo copiable es lo aburrido: raciones pequeñas, verdura y producto fresco cada día, menos procesados y una vida con sentido. López Grigera pasó décadas estudiando el Siglo de Oro y a los 100 sigue teniendo conversación. Eso, más que el vino, es lo que impresiona.
Así que la próxima vez que alguien te venda el secreto de un centenario, pregúntale cuántos centenarios conoce. Una muestra de uno no es una muestra. La longevidad se juega en décadas de cosas pequeñas, no en una copa.
🧠 Para soltarlo en la cena
Los genes explican los 100 años mejor que el Albariño.



