Gonzalo Guzmán presenta 'INTUS' en la Galería Senda de Barcelona: una muestra que mira al interior

El escultor madrileño reúne en la sala barcelonesa una instalación de acero de siete metros por la que se puede caminar. La muestra permanece abierta hasta el 7 de noviembre.

Si estás en Barcelona este otoño, hay una cita con la escultura contemporánea que invita a mirar hacia dentro. El escultor madrileño Gonzalo Guzmán presenta INTUS en la Galería Senda, una exposición individual en la que vuelve la mirada hacia el interior de sus propias piezas. La muestra, según los datos que facilita el propio espacio, puede verse en la Galería Senda de Barcelona hasta el 7 de noviembre.

Guzmán (Madrid, 1991) lleva cinco años construyendo un portafolio muy personal: formas metálicas que traducen lo que ve mientras duerme. No viene del circuito tradicional de las bellas artes. Se formó en Diseño Industrial, en la escuela Elisava y en la ÉCAL suiza, y esa mezcla se nota en cómo piensa el objeto y la materia.

El punto de partida fue la pandemia, cuando empezó a tener sueños lúcidos, esos en los que uno sabe que está soñando y a veces logra controlar lo que ocurre. «Fue una experiencia transformadora», resume el propio artista. En esas noches aparecían una y otra vez dólmenes y menhires de aspecto metálico, y decidió construir en el mundo real las piezas con las que soñaba. Las estructuras de sus sueños se volvieron esculturas de acero.

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Qué vas a ver en la Galería Senda

La protagonista absoluta es una estructura en la que el visitante puede entrar. Se asemeja a una cueva, pero está construida en acero. Mide cerca de siete metros de largo y tres de altura, y permanece suspendida de unos cables que refuerzan esa tensión visual tan reconocible en el trabajo de Guzmán. El acero se convierte aquí en un espacio por el que caminar.

Alrededor de esa pieza central aparecen formatos menores en los que el artista ha incorporado materiales nuevos: yeso y mármol. Con ellos profundiza en en el estudio del vacío, un concepto que en esta muestra deja de ser una ausencia para convertirse en presencia física. Nada es decorativo aquí.

Por qué su acero nunca está del todo acabado

El método es tan artesanal como industrial. Guzmán suelda dos planchas de acero inoxidable entre sí y mete agua a presión en medio; esa presión deforma el metal y genera los pliegues que se aprecian en la mayoría de las esculturas. La técnica se conoce como hydroforming (conformado por fluido a presión) y tiene una consecuencia interesante: el artista no impone la forma, la negocia con el material.

La escultura de Guzmán deja de ser un objeto que se contempla y pasa a ser un lugar que se habita.

Ese diálogo entre el acero y el agua explica por qué las piezas nunca están completamente terminadas. Al ser reflectantes, cambian según el espacio que las acoge, la luz del momento y el cuerpo de quien las mira. La escultura sigue transformándose después de salir del taller.

Detrás del método hay también una idea sobre el oficio. Guzmán habla de «la retirada del ego»: aceptar que la intervención humana no siempre mejora el resultado. Esa confianza en el proceso le permite trabajar sin un objetivo cerrado, dejando que el material haga su parte. Conviene saberlo.

Galería Senda Barcelona

De Utopía 126 al Liceu: cinco años esculpiendo sueños

El recorrido no ha sido convencional y quizá por eso resulta tan reconocible. Su primera serie, AFTER, se expuso en 2021 en Utopía 126. Después llegó Colisión, en la propia Galería Senda en 2023, un paso que le dio otra proyección. Guzmán ha expuesto en el Liceu, en ARCOmadrid y en Art Brussels.

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Ahí está la clave de su interés: un escultor que viene del diseño industrial y que trabaja desde el proceso, no desde la imposición de una idea previa. Conviene fijarse en cómo se relaciona cada pieza con la arquitectura que la rodea. En INTUS la escala cambia. Ya no es una forma que se mira de frente, sino un volumen que se atraviesa.

Esa evolución constante es, en el fondo, el tema de la muestra. «Ni yo ni mis piezas tenemos una identidad fija», ha contado el propio Guzmán. La frase ayuda a entender por qué sus esculturas esquivan cualquier forma de cierre y por qué la visita pide tiempo, sin prisa, dejando que el reflejo del metal haga su trabajo. Eso es lo interesante.

Si hay una razón para acercarse a la Galería Senda estas semanas es esta: ver cómo un mundo privado, el de los sueños, se convierte en una experiencia compartida que se puede recorrer. La muestra cierra el 7 de noviembre y forma parte del circuito de galerías de Barcelona, así que puede combinarse con otras visitas de la zona.

Cómo y cuándo visitarla

La exposición ocupa la Galería Senda, en Barcelona, y puede visitarse hasta el 7 de noviembre. Los horarios conviene confirmarlos en la web oficial de la galería antes de acercarse, y allí se detallan también las actividades paralelas del espacio.

Merece el viaje. Y no hace falta ser experto en arte contemporáneo para disfrutar de INTUS: basta con entrar y levantar la vista.

Ficha técnica

  • Título: INTUS.
  • Autor o autora: Gonzalo Guzmán (Madrid, 1991).
  • Qué puedes ver: Una instalación de acero inoxidable de unos siete metros por la que se puede caminar, junto a piezas en yeso y mármol sobre el vacío.
  • Recinto y ciudad: Galería Senda, Barcelona. Hasta el 7 de noviembre, según la galería.