El 85% de los empleados españoles se plantearía dejar su empresa si esta no prioriza su bienestar. Y el 62% de las compañías ya ofrece programas de apoyo psicológico a su plantilla, frente al 41% que lo hacía solo un año antes. La salud mental ha dejado el folleto de la intranet, ha pasado por delante de la captación de talento y se ha sentado en la mesa de negociación.
Los datos son del estudio de Wellhub que recoge Expansión y esconden un detalle que muchas empresas no han visto venir: la disposición a cambiar de trabajo crece con el dominio de la IA. Entre quienes la usan de forma ocasional el porcentaje baja al 78%; entre los usuarios habituales sube al 88%. Los perfiles más formados en inteligencia artificial son los que tienen más fácil irse, y el 62% de los responsables de recursos humanos reconoce que le preocupa perderlos.
Cuántos están quemados de verdad
Siete de cada diez profesionales dicen que su trabajo afecta negativamente a su salud emocional y uno de cada cuatro que ese impacto es constante, según el Estudio sobre Bienestar y Salud Laboral en España 2026 de Edenred y Savia. El 58,4% declara sufrir estrés. Casi la mitad (49,8%) tiene dificultades para desconectar fuera del horario laboral, 18,4 puntos más que en 2025.
Los síntomas depresivos alcanzan el 42,6%, tras subir 9,3 puntos en un año. En la Generación Z aprieta más: más de ocho de cada diez jóvenes dicen que el trabajo les afecta emocionalmente y el 49,1% reconoce que le perjudica los hábitos alimenticios.
El dinero tampoco es abstracto. Las bajas por salud mental han crecido un 111% en cinco años. El absentismo se comió en 2025 el 7,6% de las horas pactadas, con un coste de 59.109 millones de euros. Las bajas médicas explican cerca del 78%, pero un estudio de Adecco con más de 3.000 trabajadores sitúa el origen del 70% en en una situación personal, familiar o emocional.
El absentismo costó 59.109 millones en 2025, y siete de cada diez bajas nacen de algo personal o emocional, no de una gripe.
Qué está haciendo tu empresa (y qué es puro escaparate)
El 62% de las organizaciones ya tiene programas de apoyo psicológico. Repsol presume de SaludIA y GesbIA, con presupuestos documentados de 467.339 y 2.895.015 euros. BBVA ha cumplido 27 ediciones de Time4Sleep, su programa de higiene del sueño, y más del 80% de los participantes mejoró la calidad del sueño. Mahou San Miguel completó en 2025 más de 100 iniciativas de bienestar.

El problema de fondo sigue siendo cultural. El 64% de los españoles teme que pedir ayuda le cueste su carrera, según el primer informe State of Stigma de BetterHelp en España. El 89% considera que la atención a la salud mental es una necesidad humana básica y el 90% valora positivamente ir al psicólogo, pero el 73% cree que la presión social lo sigue dificultando. Casi la mitad prefiere arreglárselas solo.
Y ojo con la desconexión digital (el derecho a no responder mensajes del trabajo fuera de horario): no basta con apagar el móvil. La psicóloga Ilyana Arbulu lo resume en dejar claro que 'flexibilidad no significa disponibilidad permanente'.
El yoga no arregla una plantilla quemada
Darshini Mahadevia, del McKinsey Health Institute, lo dice sin rodeos: el burnout (el síndrome de agotamiento crónico por el trabajo) es un síndrome de origen laboral, no una debilidad personal. Y añade que no se puede resolver un problema estructural con clases de yoga. Arbulu va en la misma línea: ni una app de meditación compensa una sobrecarga mantenida en el tiempo.
El riesgo es repetir lo que ya se vio con los programas de bienestar de escaparate: mucha charla y poca reorganización del trabajo. La investigadora Kristina Durcakova apunta que 19 de los 23 factores que determinan la salud quedan fuera del sistema sanitario: las relaciones, el aire, la alimentación, el empleo. El asunto ya está en la agenda internacional, que trata la salud mental en el trabajo como un frente propio.
Qué mirar la semana que viene: si tu empresa tiene un protocolo de desconexión por escrito o solo un cartel, si los mandos responden correos a las once de la noche y si el programa de apoyo psicológico incluye sesiones reales o se queda en una app. Eso distingue una política de bienestar de una campaña de imagen.
En resumen (para tu bolsillo y tu salud mental)
- 💸 ¿Qué ha cambiado? La salud mental ya pesa más que captar talento: el 62% de las empresas ofrece apoyo psicológico, frente al 41% de 2025.
- 👥 ¿A quién afecta exactamente? A toda la plantilla, con la Generación Z en el peor lugar: ocho de cada diez notan el desgaste emocional.
- ✅ ¿Qué puedes hacer al respecto? Pregunta si hay protocolo de desconexión por escrito y si el apoyo psicológico son sesiones reales, no una app.



