3El litigio por la paternidad de Alejandro y su relación con Ivonne Reyes
El litigio por la paternidad de Alejandro Reyes es el eje sobre el que gira la relación entre Pepe Navarro e Ivonne Reyes desde hace más de dos décadas. El joven nació en el año 2000, fruto de una relación intermitente que ambos mantuvieron mientras el presentador conducía Esta noche cruzamos el Mississippi. La venezolana lo señaló como padre y Navarro se negó hasta en cuatro ocasiones a someterse a las pruebas de ADN, por lo que el Juzgado de Primera Instancia número 37 de Madrid le atribuyó la paternidad en junio de 2010, con una sentencia que quedó firme en 2012. La resolución fijó además una pensión de 600 euros mensuales que el comunicador acumuló en impagos hasta dejar una deuda de 28.400 euros, según la abogada de Reyes, Sonia Gea. Alejandro renunció a esa manutención al cumplir los 21 años.
El conflicto sigue vivo porque Navarro nunca ha aceptado esa filiación. Se define como víctima de una sentencia y sostiene que la ciencia demuestra que no es el padre biológico, apoyándose en unas pruebas de ADN que, según su versión, encargó la propia Ivonne Reyes a unos detectives que lograron muestras suyas a hurtadillas y cuyo resultado fue negativo. La justicia, en cambio, considera el asunto cosa juzgada y no revisable. A esa guerra se ha sumado la disputa patrimonial: según ha publicado Lecturas, Navarro pretende que sus otros hijos exijan una prueba de ADN a Alejandro para negarle la legítima de una herencia valorada en varios millones de euros. Alejandro, centrado en su carrera como actor, mantiene que el tema está cerrado desde hace años, no quiere someterse a ningún análisis y conserva un vínculo muy estrecho con su madre.
