Pablo Motos confiesa su calvario antes de 'El Hormiguero': el crédito que pudo arruinar a su familia

El presentador relata en el pódcast 'Tengo un plan' que llegó a tener tics en la boca y granos por puro pánico antes del estreno. También cuenta qué le llevó a dejar de trabajar para otros.

Pablo Motos pidió un crédito millonario para levantar 'El Hormiguero' y, si el invento fracasaba, arruinaba a su familia. Lo ha contado él, sin edulcorar y con el vértigo todavía en la voz.

La confesión ha caído en el pódcast Tengo un plan. El presentador, que hoy tiene 61 años, ha rememorado el punto exacto en el que decidió dejar de depender de otros: 'Un día me cansé y dije: pues hasta aquí. Si me equivoco, me equivoco yo, y si triunfo, triunfo yo'. Según recoge El Español, esa frase fue el pistoletazo de salida de una productora que se jugaba el patrimonio familiar en cada nómina.

El crédito, los tics y el miedo a arruinarlo todo

La apuesta no era metafórica. 'Nos metimos en El Hormiguero, que es un lío de mucho dinero, y no había opción de fracasar. Si fracaso, arruino a mi familia y a la siguiente generación, porque nos metimos en un crédito de muchísimo dinero', explica durante la charla.

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Ahí está la clave. Sin plan B no hay red de seguridad posible y el cuerpo lo cobra por su cuenta. Tics en la boca, un ojo que se cerraba solo, y granos que aparecían de la nada. 'Sufrí como un perro', admite el propio Motos.

El detalle que más duele es dónde ocurría todo eso: delante de las cámaras. Un presentador con tics visibles en pleno directo y consciente de cada mueca. 'Seguramente era el peor presentador de la televisión. Decía: madre mía, me van a contratar a mí para salir ahí haciendo muecas'.

El contrapeso llegó del escepticismo ajeno. Jorge Salvador, su socio y codirector, escuchó aquel 'vamos a hacer historia' y se marchó a Barcelona pensando otra cosa. 'Este gilipollas', según la reconstrucción que hace el propio Motos, que todavía se ríe al recordarlo.

Nadie se juega un crédito millonario pensando en el éxito. Se hace porque fracasar en silencio duele más que arruinarse con testigos.

Dos décadas después, la cuenta sale

Aquí viene lo interesante. Con el diario del lunes todo el mundo es visionario, pero Motos se jugó el patrimonio cuando el formato no existía y nadie garantizaba absolutamente nada. Ni hueco en parrilla, ni colchón, ni segundo intento.

Su teoría sobre la suerte tiene más fondo del que parece: 'Tienes que tener suerte, ¿vale? Y yo tengo suerte, creo que soy una persona con mucha suerte. Pero mi parte del trabajo siempre está hecha'. La máxima con la que resume dos décadas de oficio: 'Si estás currando siempre a muerte, hay un momento donde se cruza un golpe de suerte, te pilla a tope y entonces acabas ganando dinero'.

Traducido: la suerte solo empuja al que ya está corriendo. El resto es lo de siempre, trabajo y aguantar el vértigo sin que se te note demasiado en la cara.

Lo que este crédito dice del negocio de la tele

Hay algo casi obsceno en cómo se cuenta el éxito televisivo: se relata el triunfo y se borra la cuenta corriente. El formato lleva dos décadas liderando la franja nocturna y esa cifra, contada así, suena a destino inevitable. No lo era. Era un préstamo, un socio escéptico y un tipo con un ojo cerrándose en pleno directo.

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El patrón se repite en casi todos los programas que han aguantado el paso del tiempo: alguien firma personalmente lo que la cadena no firma, y el resto del equipo se entera del riesgo años después, cuando ya es anécdota de pódcast. Y ojo, porque el relato del emprendedor que arriesga la casa se ha convertido en género propio, casi en marca personal; la diferencia aquí es que el riesgo era real y estaba puesto por escrito en un crédito, no en una story motivacional. Sirve como recordatorio de lo poco que se habla del dinero cuando se habla de la trayectoria de Pablo Motos.

Lo más honesto de la confesión no es el drama, es el reconocimiento de que el miedo se le veía en la cara. Un presentador que hoy llena platós admitiendo que era el peor de la tele. Queda saber qué más suelta en los próximos meses, porque cuando alguien empieza a contar la trastienda de su propio éxito, normalmente es que no ha terminado de contarla.

El chisme en 3 claves (TL;DR)

  • 👀 ¿Quiénes son los protagonistas? Pablo Motos y su socio Jorge Salvador, creadores de 'El Hormiguero'.
  • 🔥 ¿Cuál es el drama? Un crédito millonario sin plan B que podía arruinar a su familia entera.
  • 📲 ¿Por qué todo internet habla de esto? Porque admite los tics y el pánico de un tipo que hoy parece invulnerable.