Hay un nuevo chaflán gastronómico en el Paral·lel de Barcelona y huele a fregola, a bogavante y a Italia.
Se llama Osteria Condal y ocupa el chaflán del Paral·lel con Tamarit desde el verano de 2026. Detrás está Paolo Casagrande, chef del tres estrellas Michelin Lasarte, junto al Grupo Orobianco. En los fogones, el joven Andrea Fiori; en la sala, Agostina Fernández. Y en el ambiente, esa mezcla de expectación y hambre que solo aparece cuando algo suena distinto.
Dónde está Osteria Condal y cuánto cuesta comer en él
La dirección es la Avenida Paral·lel, 164, un local con historia: aquí estuvieron Tickets, con Albert Adrià, y Teatro Kitchen Bar. Osteria Condal ha aterrizado en un chaflán mítico de Barcelona con un interiorismo cálido y elegante firmado por Astet Studio: barra en primera línea, mesas de madera sin mantel, sofás alrededor de una mesa redonda para compartir, y una zona de bar para tomar un cóctel sin pasar por el menú.
El bolsillo importa, así que vamos al grano: el menú Frenesía cuesta 70 euros y el Paral·lel, 90. Son propuestas muy distintas entre sí, pensadas para ocasiones distintas. A la carta, el risotto con lengua, cítricos y salsa verde ronda los 22 euros, el salmonete con azafrán y acelga los 32 y los spaghettoni con bisque y bogavante los 38. Son precios orientativos: confírmalos en su web oficial o al reservar, porque cambian según temporada y producto.
Los horarios también mandan. Por ahora abre en horario de cenas, y solo los viernes y sábados también a mediodía. Apúntalo si vienes de fuera o si eres de los que comen fuerte el fin de semana.
Qué se come: de la fregola sarda al ravioli de cap i pota

La cocina viaja entre Italia y Cataluña sin pedir permiso. Lo primero que sale son los snacks: una pizza en miniatura, un taco vegetal, una tartaleta de gamba y mató, un supplì de arroz y bogavante, calamares rellenos en su caldo. Bocados pequeños y muy creativos. Después llega la fregola marinera, una pasta de bolitas típica de Cerdeña que se sirve para compartir y que merece el viaje por sí sola.
Comer bien sin encorsetarse es un lujo, y en el Paral·lel han entendido que la mejor mesa es la que te deja elegir cómo disfrutarla.
Entre los principales, el salmonete a la plancha con azafrán y acelga y el pichón al carbón con pimiento y ciruela demuestran que la brasa y el producto de aquí pesan tanto como la despensa transalpina. Y hay más: para esta temporada de otoño-invierno anuncian unos ravioli de cap i pota con más fusión, justo ese cruce que cada vez tiene más sentido en la ciudad.
Antes de sentarte, un consejo: pide el cóctel Caribe italiano, con ron, coco, plátano, parmesano y rúcula. Suena a locura y sabe mucho mejor de lo que imaginas. Es un aperitivo perfecto para entender el tono de la casa.
Por qué no es un restaurante italiano al uso (y por qué eso funciona)
Lo primero que aclaran desde dentro es que son mediterráneos. Andrea Fiori, que coincidió con Casagrande en las cocinas de Lasarte y volvió de Shanghai con ganas de Ciudad Condal, lo tiene claro: esto no es una trattoria de mantel a cuadros ni una taberna popular y barata.
Es osteria por lo italiano y condal por lo barcelonés, con precios de gastronomía y una carta que se mueve con soltura entre la fregola y el cap i pota. Pero el gran acierto es la versatilidad: puedes darte un homenaje con el menú Paral·lel, entrar con la familia a por un risotto o quedarte solo con un vino y un snack en la barra.
Y luego está la bodega: cerca de 300 referencias con mucho vino catalán y etiquetas del resto de España e Italia, y Marc Dot al frente con el asesoramiento de Joan Carles Ibáñez y Antonio Coelho. Hay hueco para blancos como Ekam, de Castell d'Encús (Costers del Segre), o Rita, de Vinyes Domènech (DO Montsant). Déjate aconsejar.
Tampoco se entiende esta apertura sin el momento del grupo: Orobianco ha cerrado su etapa en Calpe, donde tenía una estrella Michelin, para concentrar esfuerzos en Barcelona. Traducido: aquí hay más que un restaurante bonito de moda, hay una apuesta a largo plazo. Y algo de suerte también: en el local sigue una virgen que ya estaba antes de tanto cambio.
El plan redondo es reservar con tiempo, dejarse guiar por el maridaje, guardar hueco para el sorbete de shiso verde con matcha y sake o el babá al ron con chantilly ligera, y terminar con un paseo por el Paral·lel. Para chuparse los dedos.
🍽️ La ficha foodie
- 🏠 Local / Establecimiento: Osteria Condal.
- 📍 Ubicación: Avenida Paral·lel, 164, Barcelona.
- 🍴 Tipo de comida / Especialidad: cocina mediterránea italo-catalana con fregola, brasa y snacks creativos.
- 💰 Precio medio: menús de 70 y 90 euros; carta desde unos 22 euros.



