Montse Mínguez ya no es portavoz del PSOE. Dimitió el viernes 16 de octubre, después de que se conocieran las informaciones sobre los pisos en alquiler que gestiona su pareja. La renuncia llega en plena campaña electoral, con la vivienda como uno de los ejes del debate.
La salida se produce tras varios días de presión. Durante esa semana el PSOE defendió la legalidad de esa actividad y este viernes aceptó la renuncia con un comunicado en el que agradece 'su coherencia a la hora de votar conforme a sus principios', en referencia al voto a favor de los decretos de vivienda, normas que el Gobierno aprueba y el Congreso convalida después.
Qué se sabe de los pisos que han acabado con su cargo
Las informaciones publicadas en los últimos días sitúan a la pareja de Mínguez al frente de una empresa familiar con decenas de viviendas en alquiler. El PSOE salió el miércoles a defender esa actividad. El ministro para la Transformación Digital y de la Función Pública, Óscar López, aseguró que la pareja de la portavoz 'cumple con la ley' y que el debate sobre vivienda debía centrarse en los partidos, no en 'señalar a quien hace una actividad lícita'.
Mínguez anunció su marcha con un mensaje en X. 'He tomado la decisión de dar un paso atrás, convencida de que es lo mejor para el proyecto colectivo al que he dedicado mi esfuerzo, mi compromiso y mis mejores energías', escribió. En el mismo texto sostuvo que la responsabilidad debe estar por encima de cualquier consideración personal y agradeció el apoyo recibido. Era la portavoz del PSOE desde julio de 2025 y sustituyó a Esther Peña.
Pedro Sánchez lamentó la decisión minutos después desde Bruselas, donde participaba en una cumbre europea. 'Me ha pedido ella renunciar a entrar en las listas, le dije que no dimitiera', contó en rueda de prensa. El presidente del Gobierno añadió que la política 'a veces maltrata a buenas personas' y que a la portavoz le constaba que lo estaba 'pasando muy mal'.
El PP no tardó en reaccionar. El secretario general de los populares, Miguel Tellado, celebró la dimisión y afirmó que Mínguez deja el cargo 'porque decía una cosa y hacía la contraria'. Según su versión, la pareja de la portavoz 'acumulaba 30' viviendas y 'desahuciaba a todo aquel que no pagaba el alquiler'. Tellado resumió el episodio como el 'efecto Montse Mínguez' en el arranque de campaña.
La salida deja al PSOE sin su voz principal en vivienda en el arranque mismo de la campaña electoral.
Qué cambia esto para el votante y para el debate de la vivienda
El efecto es político, pero acaba tocando el bolsillo. La vivienda se ha situado en el centro del debate público y el PSOE había colocado los decretos de vivienda entre sus principales banderas en el Congreso. Con Mínguez fuera de la portavocía, el partido pierde a su cara más visible en esa materia justo cuando el PP convierte el asunto en arma electoral.
La dirección socialista respondió a Tellado con otro mensaje en X en el que reclamaba la dimisión de Isabel Díaz Ayuso 'por comprar un aticazo con dinero público, entre otras muchas'. Es el terreno en el que ambos partidos llevan meses intercambiando casos: propiedades, alquileres y desahucios como munición política.
El patrón que se repite cuando la vivienda se vuelve un caso
No es la primera vez que el debate de la vivienda salta de las normas a la vida privada de quien las defiende. Cada tramo de la legislación sobre alquileres —los límites a las subidas, la declaración de zonas tensionadas, los decretos que se convalidan en el Congreso— ha llegado con una discusión paralela sobre la coherencia de sus impulsores. Se repite la secuencia: se publica un dato sobre el patrimonio de un cargo o de su entorno, el partido lo califica de legal, la oposición lo convierte en ejemplo y el asunto vive o muere según lo que aguante la campaña.
Las dos lecturas están sobre la mesa. Para el PSOE, la actividad de la pareja de Mínguez era lícita y la dimisión responde a una decisión personal; para el PP, los 30 pisos que le atribuye son la prueba de una contradicción entre el discurso y la práctica. La legalidad de gestionar alquileres y la coherencia política son planos distintos, y ese hueco es el que ocupa la pelea partidista. El comunicado socialista no aclara qué ocurre con el escaño de Mínguez. Lo que queda por ver es si el caso se queda en anécdota de una semana o se instala en el debate sobre qué hace el poder político con el precio del alquiler.
📌 En claves: lo que debes saber
- Qué ha pasado: Montse Mínguez ha dimitido como portavoz del PSOE tras las informaciones sobre las decenas de pisos en alquiler que gestiona su pareja.
- Por qué te importa: La vivienda es eje de campaña y la dimisión desplaza el foco hacia el precio del alquiler y la coherencia de los partidos.
- A quién afecta: A los votantes que deciden con la vivienda como prioridad y a los inquilinos pendientes de las normas sobre alquileres.
- Hacia dónde vamos: El PP ya ha situado el caso en el arranque de campaña; el PSOE busca cerrar la crisis y reencauzar su discurso sobre vivienda.



