Hans Zimmer vuelve a Dune: Parte tres y el estreno queda fijado para el 18 de diciembre. El compositor alemán se pone otra vez al frente de la música de la saga de Denis Villeneuve, y lo hace con su sociedad creativa con Christopher Nolan definitivamente rota.
No es un detalle menor dentro de la franquicia. Zimmer lleva dos entregas construyendo el sonido de Arrakis, ese planeta desértico donde las casas nobles se pelean por la especia, y su regreso era la última pieza que faltaba.
Por qué Zimmer no ha soltado Arrakis
La relación entre el músico y Dune viene de lejos. Zimmer era fan de la novela de Frank Herbert desde adolescente, y cuando Villeneuve le reclutó para la primera película aceptó con una condición que él mismo ha repetido en más de una entrevista: que el director no la cagase con la adaptación. Visto el resultado, la apuesta salió redonda.
El reto, eso sí, era enorme. Villeneuve le pidió una música más espiritual y más femenina, y Zimmer respondió montando un coro de mujeres en el que aparecía la voz de Lisa Gerrard. Nada de orquesta al uso: instrumentos fabricados a medida, módulos de sintetizador encargados para la ocasión y capas electrónicas sobre el duduk armenio o la gaita escocesa.
Ese cóctel tan raro funcionó. La banda sonora de la primera Dune le dio a Zimmer su segundo Premio Oscar, y el hombre acumula ya cuatro décadas de trayectoria en el cine. Con la tercera entrega en camino, todo apunta a que volverá a mover los mismos hilos.
Hay compositores que firman bandas sonoras y otros que inventan el idioma con el que se cuenta una película. Zimmer lleva toda una carrera ahí.
El hueco que dejó en el cine de Nolan
La otra cara de la moneda es Christopher Nolan. Durante casi toda su filmografía, el director contó con Zimmer, y esa sociedad se rompió cuando el compositor eligió Dune. Desde entonces, Nolan ha trabajado con Ludwig Göransson en Tenet, Oppenheimer y La Odisea.
A ninguno de los dos le ha ido mal. Göransson se llevó el Oscar por la música de Oppenheimer, así que la ruptura funcionó en ambos sentidos: Zimmer recuperó su proyecto soñado y Nolan encontró un socio nuevo con el que sigue firmando películas enormes.
Ahora la pregunta es qué dirección toma la tercera entrega. Villeneuve ha ido cerrando su trilogía con una historia cada vez más íntima, y ese giro pide una música distinta a la de los primeros compases de Paul Atreides en Arrakis. Si alguien puede reconvertir otra vez el sonido de la saga, es el hombre que encargó instrumentos que no existían.
Lo que dice el precedente (y lo que no)
El historial juega a favor. La primera Dune llegó con las salas a medio gas y aun así se convirtió en un fenómeno que arrasó en los Oscar. La segunda, estrenada en 2024, confirmó la tendencia: más taquilla, más público y una crítica rendida.
Con esos miedos disipados, el hype aquí no viene del marketing. Viene de una certeza bastante sólida: el tándem Villeneuve-Zimmer ha funcionado dos veces y no hay razón para pensar que la tercera sea la excepción. La mayoría de los aficionados espera que se repita la fórmula, y con motivos.
Queda por ver, eso sí, cuánto material nuevo habrá. El trabajo de Zimmer en el estudio es el siguiente hito, y hasta que no llegue el primer tráiler no sabremos si vuelve a inventar o recicla lo que ya funcionó. Por lo pronto, la fecha está marcada.
Medidor de hype
Nivel de hype: 8,5/10. El regreso de Zimmer está más que justificado: dos entregas, dos aciertos y un Oscar que lo respalda. El 18 de diciembre toca reservar entrada (y volver a escuchar la banda sonora en bucle).
🎬 Corte final: lo que debes saber
- 🍿 Te lo resumo: Hans Zimmer vuelve a componer para Dune: Parte tres, la tercera entrega de la saga de Villeneuve.
- ⭐ El personaje clave: Hans Zimmer, el compositor que ganó su segundo Oscar con la primera película.
- 📅 Fechas a tener en cuenta: el 18 de diciembre, día del estreno en cines.



