El corredor verde de Las Palmas ya está en obras: 37.820 metros cuadrados y 2.118 árboles entre Siete Palmas y Los Tarahales.
El Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria ha comenzado los trabajos en el extremo sur del parque Juan Pablo II, según la información difundida por la web municipal. La parcela deja de ser un terreno residual para entrar en el Corredor Verde Tamaraceite-Ciudad Alta, la estrategia con la que el Ayuntamiento conecta zonas verdes y recorridos peatonales.
La zona es de las más urbanizadas del sur de la capital. Por eso el proyecto no se limita a plantar: ordena el territorio para que el parque Juan Pablo II gane continuidad hacia Los Tarahales y la biodiversidad tenga dónde quedarse.
¿Qué se hace en los 37.820 metros cuadrados?
El grueso del trabajo es vegetal. El proyecto planta 2.118 árboles y arbustos autóctonos: cardones, tajinastes blancos, salvias canarias, dragos, acebuches, tarajales, almácigos y pinos canarios. La idea es reforzar el paisaje propio del Archipiélago y ganar sombra y cobijo para la fauna local.
Toca también limpiar. El rabo de gato y el tabaco moro salen de la parcela, junto a otras especies invasoras que se han extendido por el terreno y compiten con la vegetación canaria. Sin esa retirada, los nuevos ejemplares lo tendrían difícil para asentarse.
Y vuelve el agua. La actuación contempla rehabilitar el estanque de la parcela para convertirlo en una lámina de agua integrada en el paisaje, en lugar de la zona degradada que es hoy. Ese punto es el que puede atraer aves e insectos y hacer que el conjunto funcione como un espacio verde real y no como una suma de árboles sueltos.
Un terreno residual que pasa a dar sombra, agua y paseo no es un adorno: es espacio público que los vecinos ganan para el día a día.
¿Cómo será el recorrido y qué servicios tendrá?
Los senderos peatonales se adaptan a la orografía del terreno, sin forzar la pendiente. A lo largo de los caminos habrá tres merenderos con pérgolas de madera para descansar a la sombra, además de bancos, papeleras y aparcabicicletas.
Se colocarán además carteles informativos sobre las especies vegetales de la zona. Parece un detalle menor, pero cambia la experiencia: el vecino sabe qué está mirando y el paseo se convierte en algo más que un paseo. La intención municipal es que este espacio funcione como prolongación natural del parque Juan Pablo II y mejore la conexión entre barrios.
Lo que cambia para los barrios (y lo que no)
Conviene poner la obra en su sitio. El Corredor Verde Tamaraceite-Ciudad Alta es una pieza de renaturalización urbana que va sumando tramos: no es un parque aislado, sino una forma de ir cosiendo recorridos peatonales y zonas de estancia en una ciudad densa. Los 37.820 metros cuadrados de espacio público se notan sobre todo donde la calle es casi todo asfalto.
Ahora, la letra pequeña. La obra no crea vivienda ni mueve los precios del alquiler en Siete Palmas o Los Tarahales, ni sustituye una política de vivienda que sigue siendo la asignatura pendiente. Lo que sí hace es mejorar la habitabilidad de la zona: más sombra, un recorrido transitable y un punto de agua que antes no existía.
Falta un dato. En la información difundida hasta ahora no aparecen ni el calendario de ejecución ni la inversión prevista. Ojo con el calendario: cuando una obra así se alarga, los vecinos conviven con vallados, polvo y desvíos, y saber cuánto dura no es un capricho.
Apunta el detalle. Este tipo de intervenciones se mide a años vista, cuando los árboles crecen y el estanque deja de ser una promesa. Merece la pena seguir la pista a las fases y comprobar que el mantenimiento posterior está previsto, porque un pulmón verde sin riego ni cuidado se marchita en dos veranos.
La renaturalización no arregla el recibo del alquiler, pero sí cambia la calidad del barrio donde se vive. Y eso, en una ciudad tensionada, también cuenta.
🏠 Las llaves de la noticia
- 🔑 Qué te importa: Las Palmas renaturaliza 37.820 m² entre Siete Palmas y Los Tarahales con 2.118 árboles autóctonos.
- 💡 Por qué te importa: El barrio gana sombra, un paseo transitable, merenderos y un estanque rehabilitado sin salir de la ciudad.
- 📊 Apunta estas cifras: 37.820 m² recuperados, 2.118 árboles y arbustos autóctonos y tres merenderos con pérgolas de madera.



