El cambio de hora llega el último domingo de octubre: España atrasa los relojes y gana una hora de sueño

El reloj se atrasa en la madrugada del sábado 24 al domingo 25: a las 03.00 serán las 02.00 en la península. La Sociedad Española del Sueño advierte de efectos sobre el descanso.

España vuelve al horario de invierno la madrugada del domingo 25 de octubre. Los relojes se atrasan una hora: a las 03.00 serán las 02.00 y el país ganará sesenta minutos de sueño.

No es un cambio nuevo, pero cada año genera las mismas dudas. Conviene tenerlo claro: el ajuste llega en la madrugada del sábado 24 al domingo 25, así que la noche del sábado durará una hora más. El movimiento afecta a todos los relojes del país y a los dispositivos que se actualizan solos.

¿Qué día se cambia la hora y hacia dónde se mueve el reloj?

La respuesta corta es que el reloj se atrasa. En la península, Baleares, Ceuta y Melilla, a las 03.00 horas serán las 02.00. En Canarias, el salto se produce a las 02.00, que pasarán a ser la 01.00. Se gana una hora de descanso, no se pierde.

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La cita es siempre el último domingo de octubre y este 2026 la fecha cae el domingo 25 de octubre. Con ese movimiento llega el horario de invierno: la etapa del calendario en la que amanece antes y oscurece antes. Los móviles, los ordenadores y las televisiones conectadas suelen ajustarse solos, pero el microondas, el reloj de la cocina y el despertador de toda la vida siguen necesitando una mano.

¿A quién afecta el cambio y por qué se sigue haciendo?

Afecta a toda la población, aunque no a todos por igual. Quien madrugue el domingo notará el regalo de una hora extra; quien tenga turno de noche trabajará sesenta minutos más. La medida no es española, es europea: la Directiva 2000/84/CE fija el calendario para todos los Estados miembros y su objetivo declarado es aprovechar mejor la luz natural y aportar un ahorro energético.

En España, la norma pasó a ser obligatoria en 1981 para los territorios de la eurozona y, desde entonces, se mantienen dos ajustes al año: uno en marzo y otro en octubre. El de primavera devuelve el horario de verano; el de otoño, el de invierno. Es una práctica que ha generado un debate enorme y del que no todo el mundo sale convencido.

Ganar una hora de sueño no sale gratis: el organismo tarda varios días en reajustar sus ritmos internos y no todo el mundo lo lleva igual.

El debate abierto: los efectos sobre el sueño y el pulso con Bruselas

La Sociedad Española del Sueño ha advertido de los efectos del cambio sobre el descanso. Tras el ajuste, algunas personas notan irritabilidad, insomnio, o falta de concentración, además de un rendimiento laboral más bajo durante unos días. La entidad también ha vinculado estos cambios con problemas de mayor calado: obesidad, diabetes, infartos, ictus, depresión o ansiedad.

En la práctica, el cambio se nota sobre todo en las rutinas: la tarde llega antes, la luz se va antes y las actividades al aire libre se reorganizan. El ahorro energético tampoco convence a todos. Hay expertos que sostienen que la energía que se ahorra es mínima. La Comisión Europea expresó su preocupación en septiembre de 2018 y planteó poner fin al cambio: primero se habló de 2019, después de 2021. No ha ocurrido. Los Estados miembros no llegaron a un acuerdo y la directiva sigue vigente.

El debate sigue abierto.

El Gobierno español creó en marzo de 2019 una comisión de expertos para estudiar el asunto. Su conclusión fue que no era aconsejable decidir sin un consenso compartido. Ya en 2025, el Ejecutivo pidió a Bruselas eliminar el cambio a partir de 2026 al entender que el mecanismo ya no tiene sentido porque apenas ahorra energía y afecta a la salud. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, defendió esa petición entonces en sus redes sociales. Por ahora, la normativa europea no ha cambiado.

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¿Y después del 25 de octubre? Nada inmediato en el reloj. El horario de invierno se queda hasta finales de marzo, cuando toque el siguiente movimiento. Sobre el final definitivo, no hay fecha oficial para dejar de cambiar la hora en España: cualquier decisión depende de Bruselas y sigue pendiente.

Toca atrasar el reloj.

📌 El foco social: las claves

  • 🔎 Qué es lo importante: El reloj se atrasa una hora en la madrugada del sábado 24 al domingo 25 de octubre.
  • 👥 Quiénes son los afectados: Toda la población, con especial incidencia en quienes trabajan de noche o tienen rutinas de sueño frágiles.
  • ➡️ Qué consecuencias puede traer: Más luz por la mañana, tardes más oscuras y unos días de adaptación para el descanso.