La Seguridad Social cerró 2025 con un patrimonio neto negativo de 116.100 millones de euros, el mayor agujero patrimonial de su historia. Lo certifican las cuentas que el Ministerio de Inclusión ha remitido este mes al Tribunal de Cuentas. Traducido: el sistema de pensiones sigue pagando sus gastos con préstamos del Estado que después no devuelve.
El saldo negativo crece casi 10.000 millones respecto a 2024, un 8% más, cuando se situó en 107.375 millones. Esa referencia de 2024 también fue reformulada al alza en más de mil millones por correcciones y ajustes posteriores, según el documento elaborado antes de su envío al organismo fiscalizador.
Este dato llega en pleno debate sobre si las pensiones deben seguir subiendo cada año con el IPC. La ley obliga a revalorizarlas con la inflación media. Funcas calcula que si suben un 3,6% en 2027, la revalorización costará 8.400 millones más, un extra que el aumento de cotizaciones no cubriría del todo.
Un agujero de 116.100 millones, el mayor de la historia de la Seguridad Social
El patrimonio de la Tesorería General de la Seguridad Social (TGSS) lleva años en negativo. La diferencia con 2024 ronda los 10.000 millones, un 8% más. En una empresa privada, un patrimonio neto negativo implicaría quiebra técnica.
Los sucesivos gobiernos defienden que el sistema no se puede analizar como una sociedad mercantil, porque el Estado garantiza siempre el pago de las pensiones y, si hiciera falta, no reclamaría la devolución de la deuda.
En el Ministerio de Inclusión subrayan que esa cifra no recoge las aportaciones del Estado para cuadrar las cuentas. El departamento recalca que el déficit contable se está acortando: quedó en 7.352 millones en 2025, un 0,4% del PIB. Los analistas separan ese déficit contable del contributivo, y en el segundo el desfase es mucho mayor.
El desfase contributivo equivale a diez veces el presupuesto de vivienda del Estado y a casi todo el presupuesto de educación.
Cuánto cuesta sostener las pensiones y qué se deja de pagar con ese dinero
Miguel Ángel García, experto de Fedea y Santa Lucía, calcula que la factura puede subir en 17.000 millones: a la revalorización se suman un 1,8% más de pensiones y el llamado efecto sustitución, que añade otro 2%. Su estimación del déficit contributivo pasa de 32.015 millones en 2018 a 56.946 millones en 2025.
En paralelo, gobiernos del PP y del PSOE han usado parte del dinero para engordar la llamada hucha de las pensiones, el Fondo de Reserva. Ese colchón no tapa el déficit real, porque el Estado tiene que aumentar a la vez las transferencias y los préstamos mientras alimenta el fondo con cantidades menores.
El Tribunal de Cuentas ya alertó en abril del desequilibrio patrimonial creciente. Recordó que ninguno de esos préstamos se ha devuelto en 32 años, y que el endeudamiento de la Seguridad Social frente al Estado llegó a 126.170,2 millones el 31 de diciembre de 2024, un 7,91% del PIB de ese año.
Qué dicen los precedentes y qué cabe esperar del próximo informe
No es la primera vez que el sistema cierra en negativo. El Tribunal de Cuentas lleva años avisando del mismo patrón: financiar el gasto con préstamos no resuelve el problema estructural, no sanea el balance y no cambia el patrimonio neto. Las cifras ya remitidas apuntan a que el informe del próximo ejercicio será aún peor.
Sobre el fondo del asunto, las posturas chocan. El Ejecutivo sostiene que el Estado respalda las pensiones y que el sistema no quiebra mientras exista ese aval. Los críticos, como los expertos de Fedea, responden que el déficit estructural sigue creciendo y que sostener las pensiones deja menos margen para otras políticas públicas. El Tribunal de Cuentas iniciará en las próximas semanas la fiscalización de estas cuentas.
📌 En claves: lo que debes saber
- Qué ha pasado: La Seguridad Social cerró 2025 con un patrimonio neto negativo de 116.100 millones, un 8% más que en 2024, según las cuentas enviadas al Tribunal de Cuentas.
- Por qué te importa: El sistema se sostiene con préstamos del Estado que no se devuelven. Cuanto más cueste, menos margen queda para otras políticas que también te afectan.
- A quién afecta: A los pensionistas actuales y futuros, y al conjunto de los contribuyentes que sostienen el sistema con sus cotizaciones e impuestos.
- Hacia dónde vamos: El Tribunal de Cuentas fiscalizará estas cuentas en las próximas semanas, en pleno debate sobre una nueva revalorización de las pensiones con el IPC.




