Sanidad vuelve al CISNS con su plan para las listas de espera: dudas sobre su aprobación

La ministra Mónica García duda de que las comunidades respalden el texto en el encuentro del viernes 23 de octubre. El plan propone medir la espera desde la primera consulta en atención primaria.

El Ministerio de Sanidad vuelve al CISNS con su plan para mejorar la transparencia de las listas de espera. La cita será el viernes 23 de octubre y la ministra Mónica García ya duda de que las comunidades autónomas lo respalden.

En el Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud (CISNS) se sientan el Ministerio y las comunidades autónomas, que son quienes deben dar el visto bueno. Millones de personas aguardan una cita con el especialista, una prueba diagnóstica o una intervención, y la forma de medir esa espera es justo lo que está sobre la mesa.

El departamento que dirige García ha preparado un paquete de medidas centrado en una idea: la trazabilidad del paciente. En la práctica, significa seguir todo el recorrido asistencial de una persona, desde que llega por primera vez a una consulta de atención primaria hasta que recibe su tratamiento o pasa por quirófano.

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¿Qué cambia en la forma de medir las listas de espera?

Hoy, el reloj de la lista suele echar a andar cuando un cirujano decide que hay que operar. La propuesta de Sanidad quiere mover ese punto de partida mucho antes, al momento en el que el paciente acude a su médico de familia, y no solo al quirófano. «La lista no empieza a contar desde que te dice un cirujano que te tiene que operar», defendió la ministra, que insistió en que el seguimiento debe arrancar en atención primaria.

El objetivo declarado es que las listas dejen de ser un «cajón negro», en palabras de la ministra, y que cualquier ciudadano sepa en qué punto de su proceso se encuentra. Sanidad quiere medir los tiempos desde la primera consulta, no solo desde la indicación quirúrgica.

¿A quién afecta y qué se juega el paciente?

Afecta, de entrada, a los millones de personas que aguardan una consulta de especialista, una prueba diagnóstica o una operación en el Sistema Nacional de Salud. Si la propuesta sale adelante, el tiempo acumulado se contará desde el primer contacto con atención primaria, lo que ofrecería una foto más completa de las demoras sanitarias que soporta cada paciente.

El punto de partida es la clave: contar la espera desde atención primaria cambia por completo la foto de las demoras que hoy se publican.

Hay una segunda consecuencia, menos visible a simple vista. La ministra lamenta que las comunidades compitan por las cifras. «No va de eso», advirtió, y defendió que el dato aislado solo tiene sentido si se conoce todo el recorrido del paciente.

El matiz no es menor.

Esta propuesta se enmarca en la línea de trabajo del Ministerio de Sanidad, que insiste en publicar información sobre la atención que recibe cada persona. La decisión, en cualquier caso, no depende solo del Ministerio: el texto necesita el respaldo de las comunidades reunidas en el Consejo.

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Qué se decide el 23 de octubre y por qué importa

Tampoco es la primera vez que estas propuestas aterrizan en el orden del día del Consejo Interterritorial. La propia ministra reconoció que el trabajo técnico ya estaba hecho y que el problema no es de contenido, sino de apoyos: «Hemos hecho todo lo que teníamos que hacer para poner todas las herramientas al servicio de los pacientes, al servicio de los profesionales y al servicio del sistema».

Queda una semana.

El contexto ayuda a entender por qué la transparencia se ha convertido en el eje del debate. Medir la espera desde atención primaria implica reconocer tramos del proceso que hoy quedan fuera de las estadísticas más citadas, las de las listas de espera quirúrgicas. Las cifras más conocidas dejan fuera parte del recorrido y, para el paciente, la diferencia es concreta: saber cuánto lleva esperando de verdad y en qué fase se encuentra.

Sigue abierto el debate.

La propia ministra ha descrito esa dinámica de comparación entre territorios como un error de enfoque. El calendario, eso sí, está marcado: el viernes 23 de octubre, el Consejo debatirá el texto y se verá si hay consenso suficiente. El CISNS decidirá si el plan sale adelante y, si no hay acuerdo, la medición homogénea del proceso asistencial quedará, de nuevo, sin cerrar.

El resultado se conocerá pronto.

📌 El foco social: las claves

  • 🔎 Qué es lo importante: Sanidad propone medir las listas de espera desde atención primaria y no solo desde la operación.
  • 👥 Quiénes son los afectados: Los millones de pacientes que aguardan una consulta, una prueba o una intervención quirúrgica.
  • ➡️ Qué consecuencias puede traer: Con acuerdo, el ciudadano conocerá todo su recorrido asistencial; sin él, seguirá sin datos homogéneos.