Si tienes perro en Bilbao, ya puedes viajar con perro en metro sin importar su tamaño, salvo en las horas punta.
Las nuevas condiciones de viaje para quienes van acompañados de un perro entran en vigor este 15 de octubre de 2026. El cambio afecta sobre todo a quien convive con un animal grande, ese que hasta ahora lo tenía complicado para subirse al suburbano bilbaíno.
¿Qué cambia desde hoy si viajas con perro en el Metro de Bilbao?
Para los que pesan menos de 8 kilos nada cambia: los perros pequeños mantienen las mismas condiciones de siempre, con correa y en brazos, o dentro de una jaula o un transportín. Para los que superan ese peso, la puerta se abre, pero con matices.
El principal es la franja horaria: los perros grandes pueden viajar fuera de las horas punta. Metro Bilbao reserva así los momentos de más afluencia para los viajeros de dos patas, y el resto de condiciones y restricciones las detalla la propia operadora en su información al viajero. Un minuto de comprobación.
Si es la primera vez que tu perro se sube a un metro, ve con calma. El ruido, la gente y el traqueteo pueden ponerle nervioso, así que conviene empezar por trayectos cortos y en horas tranquilas. Si se agobia con facilidad, coméntalo con tu veterinario o con un educador canino antes de repetir la experiencia.
¿Y si mi perro está considerado potencialmente peligroso?
Aquí llega la letra pequeña que duele. Los perros potencialmente peligrosos (PPP) son una categoría que fija la normativa estatal según la raza y las características del animal, y no podrán acceder ni a las instalaciones ni a los vehículos del Metro de Bilbao. Así de claro: los perros PPP no tienen hueco en el metro bilbaíno.
Que un perro no pueda subir al metro por su raza no es una anécdota: es una barrera que le cierra la ciudad entera.
No ocurre lo mismo en Madrid ni en Barcelona, donde viajar en metro con un PPP es posible con correa y bozal. En Granada y en Palma de Mallorca, en cambio, la política se parece a la bilbaína y estos perros también se quedan fuera. Depende de la ciudad.

Por qué la raza sigue pesando tanto en las normas
La exclusión de los perros PPP no es una ocurrencia de la operadora: viene de una norma estatal que acumula años de críticas. Las entidades de protección animal sostienen que castigar a un animal por su raza no tiene base de comportamiento y que, además, les cierra puertas: tampoco pueden subir a muchos trenes, socializan menos y son mayoría en las protectoras y perreras de toda España.
Esa revisión estuvo prevista en la última Ley de Bienestar Animal, pero quedó fuera del texto y sigue pendiente de desarrollo. Llegó a estar sobre la mesa del Consejo de Ministros y el adelanto electoral la dejó en el aire, así que la actualización de la ley de PPP sigue sin fecha.
Mientras se decide, lo que está en tu mano es informarte antes de viajar, porque las condiciones cambian de una ciudad a otra y de una operadora a otra. Ojo con esto: si convives con un perro grande, revisa las normas de tu metro o tu autobús antes de plantear el viaje.
Y si estás pensando en adoptar, ten presente que estos perros necesitan familias dispuestas a lidiar con trámites y prejuicios. La mayoría de los dueños desconoce las normas concretas de cada ciudad, así que preguntar nunca sobra.
🐾 Huella animal
- ❤️ Por qué es importante para un amante de los animales: Cada paso que abre el transporte público a los perros evita que sigan siendo un problema logístico.
- 📌 De qué no tienes que olvidarte: En Bilbao los perros grandes viajan en metro fuera de las horas punta; los PPP siguen vetados.
- ⚠️ Cosas a tener en cuenta para el futuro: Las normas varían según la ciudad y conviene revisarlas; si tu perro se agobia viajando, consulta a tu veterinario.



