La UE revisa el bienestar animal de los pollos de consumo y deja fuera las importaciones

Un informe de Eurogroup for Animals avisa de que la reforma se quedará en la frontera si no obliga también a la carne importada. El 25 % de la pechuga que se consume en la UE llega de fuera.

Europa va a revisar el bienestar animal de los pollos de consumo, pero la reforma puede quedarse en la frontera.

¿Qué cambiará la nueva ley europea de los pollos de engorde?

Está previsto que la Comisión Europea proponga antes de que termine 2026 una revisión de la normativa del pollo de engorde. El problema, advierten las entidades de protección animal, es que esa reforma se detendrá en la aduana si no obliga también a la carne que llega de fuera de la Unión Europea. Lo recoge el informe Sin doble rasero, firmado por Eurogroup for Animals y la Organización Mundial de Protección Animal.

Hoy por hoy, la carne de pollo que entra de fuera solo tiene que cumplir las normas europeas de bienestar en el momento del sacrificio. Nada más. Ni en la cría, ni en el engorde ni en el transporte de las aves se le pide lo mismo que a un productor europeo. Ahí está la brecha.

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Los números del informe ayudan a ponerle cifras. El 25 % de la pechuga de pollo de la UE es importada, y solo cuatro países —Brasil, Tailandia, Reino Unido, y Ucrania— concentran el 88 % de esas entradas. Solo en 2025 se calcula que llegaron 274 millones de pollos, buena parte criados en granjas industriales. Conviene saberlo: ese pollo casi nunca se ve en la etiqueta.

¿En qué consiste el doble rasero que denuncian las organizaciones?

importaciones carne de pollo

El informe habla de una brecha de estándares entre el pollo criado en la UE y el importado, y pide acabar con un doble rasero: las mismas exigencias para todos los animales, vivan donde vivan. El apoyo social está medido. En una encuesta realizada en 18 Estados miembros de la UE, el 73 % de los encuestados pide los mismos estándares para lo importado.

El bienestar de un animal no debería depender de en qué lado de la frontera haya nacido.

Y hay más. Reineke Hameleers, directora ejecutiva de Eurogroup for Animals, lo tiene claro: 'es fundamental que las normas de bienestar mejoradas se apliquen también a los productos importados, para evitar la doble moral'. Su homólogo en World Animal Protection Sweden, Roger Pettersson, añade que 'no podemos delegar nuestra responsabilidad en la frontera'. Detrás de cada kilo de pollo importado, recuerdan, hay aves concretas.

¿Y qué pasa con los ganaderos europeos? Que también salen perdiendo. Quien invierte en razas de crecimiento más lento, en menos hacinamiento y en mejores condiciones compite en desigualdad contra importaciones más baratas y con peores estándares. El doble rasero castiga a quien cría mejor dentro de la UE.

¿Qué se puede cambiar y qué está en manos de Bruselas?

Este debate tiene un precedente claro, y las organizaciones lo usan como argumento: el 96 % de los participantes en la consulta pública de la Comisión Europea coincidió en que deberían aplicarse estándares equivalentes a las importaciones. Aun así, advierten de que una normativa de importación centrada solo en las jaulas 'no subsanaría la deficiencia' del bienestar en la carne de pollo, porque deja casi intactos los riesgos principales.

Su propuesta pasa por una directiva revisada del pollo de engorde, independiente de la de las gallinas ponedoras, con menor densidad de población y razas de crecimiento más lento. Además, piden un artículo específico sobre equivalencia de importaciones que cubra todos los productos avícolas —frescos, congelados, procesados y preparados— y todos los canales, incluida la restauración, donde el pollo importado pasa más desapercibido. Y con periodos de transición y apoyo técnico para los países exportadores.

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Como consumidor puedes hacer poco sobre lo que se negocie en Bruselas, pero no nada: mira el origen de lo que compras, pregunta en tu restaurante de confianza y apoya las campañas de entidades solventes. Apunta este consejo. La revisión está prevista antes de que acabe 2026, así que queda tiempo para que la Comisión escuche. Si el texto final no incluye la equivalencia, el doble rasero seguirá llegando a tu plato.

🐾 Huella animal

  • ❤️ Por qué es importante para un amante de los animales: Porque lo que exigimos en casa también debería exigirse a lo que entra de fuera.
  • 📌 De qué no tienes que olvidarte: La revisión europea llegará antes de que acabe 2026 y puede dejar fuera la carne importada.
  • ⚠️ Cosas a tener en cuenta para el futuro: Si el texto final no incluye la equivalencia en importaciones, el doble rasero seguirá en tu plato.